Un 26 de septiembre de 1986, Konami lanzaría un nuevo juego en Japón que pasaría a convertirse en una de las franquicias más exitosas y conocidas a lo largo del tiempo. Castlevania, el clásico juego de aventuras donde nos adentraríamos en el castillo del Conde Drácula armados con un látigo mientras nos abrimos paso enfrentándonos a toda clase de monstruos en un intento por ponerle fin al maldito vampiro. Hace 25 años de Castlevania, y todavía sigue su legado.
El origen de la saga
Akumajo Dracula (traducido como Devil’s Castle Dracula), mejor conocido como Castlevania en América, fue el primer juego de la serie de la era de 8 bits en salir para el Famicom Disk System. El juego posee seis niveles en donde avanzamos de forma lineal controlando a Simon Belmont. Por medio de un látigo podremos atacar u obtener objetos. A medida que avancemos en los niveles iremos rompiendo unos candelabros para obtener un corazón que nos servirá como munición para el arma secundaria. Al final de cada uno de los seis niveles nos enfrentaremos a un jefe, generalmente basado en monstruos de la literatura de terror o las leyendas.
Con más de 30 juegos en su haber (incluidos los derivados), la serie Castlevania es una de las que más títulos ha lanzado en las distintas plataformas a lo largo del tiempo. Desde el primer Castlevania para la Famicom hasta el Castlevania: Lords of Shadows en la modernidad, pasando por descargables como Castlevania: Harmony of Despair, la serie se ha ido adaptando y modificando al paso del tiempo. El cambio más importante que tuvo que afrontar Castlevania fue el pasar de un juego 2D al 3D, un cambio que hasta el día de hoy sigue trayendo polémica entre sus seguidores, que dicen que al cambiar a 3D el juego ya no es lo mismo.
La historia de la saga
La historia principal de la serie cuenta la guerra entre los descendientes de la familia Belmont y Drácula. Cada 100 años, Drácula resucita junto con su castillo y es misión de los Belmont derrotarlo antes de que sea demasiado tarde. Generalmente, los hechos ocurren en la región de Transilvania, aunque algunos juegos, como Castlevania: Aria of Sorrow, transcurren en Japón.
Además de la familia Belmont, otros personajes aparecerán a lo largo de la saga, como Alucard, el hijo rebelde de Drácula, y Hector, un forjador de almas que se revela contra su amo, entre varios personajes más, cada uno con sus propios motivos para enfrentar al Conde.
Manteniendo la misma jugabilidad clásica a lo largo de la serie, el jugador estará equipado con un látigo (según el juego y el personaje) para enfrentar a los distintos monstruos que deambulan por el castillo del vampiro. Durante el juego iremos obteniendo armas secundarias que nos servirán para terminar más rápidamente con nuestros enemigos. Y como en todo final de nivel, un Boss nos esperará para un combate antes de pasar a la siguiente pantalla. Manteniendo esa dinámica, la saga fue progresando a lo largo del tiempo con excelentes títulos. Claro que no todos los juegos de la serie han sido siempre de lo mejor. De hecho, juegos como Castlevania: Legacy of Darkness para Nintendo 64 o Castlevania Judgment son los peores de la saga, y son dos ejemplos del selecto grupo de ovejas negras de la serie. A continuación, los mejores cinco juegos a través de estos 25 años de Castlevania:
Los mejores juegos de la saga
Castlevania III: Dracula's Curse
En 1989 saldría el último juego de la saga para NES. En la Europa del año 1476, Drácula junto a su ejército de monstruos causa el caos y la familia Belmont es llamada una vez más para ponerle fin al asunto. Con Trevor Belmont como personaje principal, podremos elegir a otros tres personajes más: Sypha Belnades, una sacerdotisa experta en conjuros mágicos; Grant DaNasty, un pirata con la habilidad de trepar paredes y cambiar de dirección en medio de un salto; y Alucard, el hijo rebelde de Drácula, capaz de escupir bolas de fuego y convertirse en murciélago. Dejando de ser un juego lineal, podremos elegir entre varios caminos a lo largo de los niveles que afectarán el transcurso del juego y del final.
https://www.youtube.com/embed/e9WRLF5o5xoSuper Castlevania IV
En 1991, la Super Nintendo tendría uno de los mejores juegos del año. En Super Castlevania IV controlamos una vez más a Simon Belmont en su lucha contra Drácula y su ejército de monstruos. Ayudados por el famoso látigo y varias de las armas secundarias, como el agua bendita, el boomerang con forma de cruz, el hacha, la daga y el reloj de bolsillo, nos abriremos paso a través de doce fases dentro del castillo mientras saltamos de plataforma en plataforma, manteniendo el estilo clásico de la serie de avanzar de izquierda a derecha hasta llegar al Boss del nivel.
Castlevania: Bloodlines
En 1994 estaría disponible el primer juego de la saga para la consola Mega Drive. Con John Morris, un descendiente de la familia Belmont, la historia transcurre en la Europa de 1917 durante la Primera Guerra Mundial, donde tendremos que detener una vez más al Conde Drácula. Bloodlines se caracteriza por ser el primer juego que no tiene como único lugar el castillo de Drácula, sino también distintas partes de Europa como Grecia, Italia, entre otras. Además de John, podremos controlar a su amigo Eric, que estará equipado con una lanza. Un dato curioso es que los clásicos corazones fueron reemplazados por gemas, pero siempre manteniendo la misma función.
Castlevania: Symphony of the Night
En 1997 llegaría a PlayStation y Sega Saturn el mejor de todos los Castlevania según los fanáticos: Symphony of the Night. Es el primer juego de la serie que añade elementos de RPG que luego serían imitados en las siguientes secuelas. Siendo Alucard, el hijo de Drácula, despertaremos de un largo sueño y, en un intento de buscar respuestas, nos adentraremos en el castillo para enfrentar a nuestro padre. A diferencia de los anteriores protagonistas, que usaron el látigo como arma principal, Alucard puede equiparse con cualquier tipo de arma que vaya encontrando a lo largo del camino, como espadas, nudillos e incluso bombas. Incluso puede invocar hechizos y criaturas, además de poder convertirse en lobo, murciélago o niebla.
Castlevania: Circle of the Moon
En 2001, la Game Boy Advance tuvo el primer juego de la saga Castlevania, siendo considerado uno de los juegos más difíciles debido a su alta dificultad. Controlando a Nathan Graves, un joven entrenado para portar el látigo sagrado (Morning Star), deberemos aventurarnos dentro del castillo para vencer al vampiro que fue resucitado. Además de contar con la ayuda de nuestro infaltable látigo y las armas secundarias, Circle of the Moon incorpora un nuevo sistema llamado DSS, donde podremos usar unas cartas especiales divididas en dos grupos que incorporan la forma de deidades o criaturas, beneficiándonos a la hora de los combates.