Los científicos de la Universidad de Newcastle han logrado crear células de esperma humanas usando células de una mujer adulta. El equipo, dirigido por el profesor Karim Nayernia, había creado anteriormente células de esperma a partir de células de la médula ósea masculina.
Nuevas posibilidades en reproducción asistida
Varios laboratorios del mundo están trabajando en el desarrollo de espermatozoides y óvulos a partir de células de personas adultas femeninas y masculinas, respectivamente. Entre ellos se destaca el trabajo del equipo dirigido por el profesor Karim Nayernia. Este científico había tenido éxito en la creación de primitivas células de esperma a partir de células de la médula ósea masculina. Ahora, Nayernia está abocado a la creación de células espermáticas a partir de la médula ósea de mujeres.
Este avance permitiría, por ejemplo, que una pareja de lesbianas pudiese tener un hijo, utilizando para ello el óvulo de una de ellas y una célula de esperma creada a partir de su pareja. Esto haría innecesaria la presencia de un hombre como padre biológico y el niño compartiría el ADN de las dos mujeres.
Aún quedan dudas por resolver
Esta técnica, que en el futuro podría relegar al hombre al papel de un mero espectador en la paternidad, aún presenta algunas dudas. Por ejemplo, todavía no se sabe si una célula de esperma creada a partir de una hembra puede producir descendencia sana y viable. Las células de esperma femeninas en su estado de desarrollo actual no pueden producir crías, ya que no tienen la cantidad correcta de material genético. Pero se trata de un problema que será solucionado en breve.
De hecho, esta misma carencia estaba presente en las células espermáticas generadas a partir de médula masculina en 2006, pero pocos meses después el profesor Nayernia utilizó esos espermatozoides obtenidos de ratones para impregnar hembras. Como resultado, nacieron 7 crías, aunque una falleció y las otras seis tenían diferentes problemas de salud.
El papel del hombre en el futuro
Quizás resulte un poco exagerado decir que los hombres serán completamente irrelevantes en el futuro. Es decir, el hecho de que técnicamente ya no seamos necesarios para la raza no significa que las mujeres no nos encuentren atractivos, ¿verdad? Después de todo, somos buenos para mucho más que para hacer bebés.
Las investigaciones de Nayernia también tienen un gran valor para aquellas parejas heterosexuales que tengan problemas de fertilidad debidos a la baja calidad o cantidad de los espermatozoides del hombre. Hace solo 30 años un hombre era considerado estéril cuando tenía menos de 80 millones de espermatozoides. En la actualidad, se considera fértil si tiene más de 10 millones, y tan solo el 1% de los españoles supera los 80 millones. Esta merma se debe a la alimentación, a las hormonas, al estrés y a otras causas.
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