Hay indicios de que la aplicación de algún tipo de terapia magnética puede estimular el desarrollo de ciertas áreas del cerebro, sobre todo las ligadas al aprendizaje y la memoria. No te pierdas este artículo, que puede hacerte el más listillo de la clase. Someter al cerebro al campo magnético generado por una bobina parece estimular el crecimiento de neuronas nuevas en las áreas asociadas con el aprendizaje y la memoria, al menos en las ratas.

¿Los imanes podrían  fortalecer la mente?
¿Los imanes podrían fortalecer la mente?

La estimulación magnética transcraneal

Si este efecto pudiese ser confirmado en seres humanos se encendería una luz de esperanza para el tratamiento de la declinación mental y enfermedades de la memoria relativas a la edad como el Alzheimer. La estimulación magnética transcraneal (TMS, del inglés Transcranial Magnetic Stimulation) se ha utilizado en forma experimental para tratar una gama de desórdenes del cerebro, incluyendo la depresión y la esquizofrenia, y para rehabilitar algunos pacientes después de un accidente.

En esencia, TMS utiliza una bobina para inducir campos magnéticos en el tejido del cerebro, activando o desactivando grupos de neuronas. Funciona, aunque el mecanismo exacto de cómo lo hace no se conoce.

Una de las teorías dice que este tipo de terapia consolida en el cerebro un proceso conocido como potenciación a largo plazo (LTP, del inglés long-term potentiation). Fortunato Battaglia y su equipo aplicaron TMS a ratones durante cinco días, y después analizaron sus cerebros buscando evidencias de LTP. Las encontraron en todas las áreas del cerebro. El equipo también vio grandes aumentos en la proliferación de células en algunas regiones del cerebro.

Resultados en ratas

Battaglia presentó sus resultados en una reunión de la Academia Americana de Neurología en Boston. El ejercicio físico y algunos antidepresivos también promueven el crecimiento de neuronas, pero puede ser difícil de lograr en áreas específicas. Battaglia piensa que el TMS eventualmente se podría utilizar para mejorar el aprendizaje y la memoria, ya que ambos problemas se deben generalmente a la pérdida de neuronas en el hipocampo, entre otras áreas.

Su equipo se encuentra preparando un estudio para probar esta teoría. Juan Rothwell, investigador de TMS en Londres, dice que esta es la primera vez que el TMS ha demostrado ser útil en terapias de neurogenesis. Aunque el TMS no puede sustituir las neuronas perdidas, Rothwell cree que podría desacelerar el progreso de enfermedades como el Alzheimer. “Puede ser una forma de reforzar las conexiones que están volviéndose ser más débiles,” dice.

Habrá que esperar, pero si estos estudios demuestran la posibilidad de corregir estos problemas, o incluso mejorar la capacidad mental de la gente “sana”, seguramente será bienvenido por todos.

Más información