La robótica es un tema que, en mayor o menor medida, nos interesa a todos. En los últimos años se han visto grandes avances tecnológicos, pero sin duda la compañía Festo es la que mejor provecho saca de ello. ¿Ejemplos? Sus increíbles robots voladores.
Festo es una compañía alemana de ingeniería dedicada a la industria de la automatización. Sus tareas típicas incluyen el diseño de máquinas a medida y procesos de automatización. Como no podía ser menos, Festo tiene vínculos con universidades, institutos y empresas de desarrollo a través de su programa Bionic Learning Network. Con este programa exploran ideas e iniciativas que van más allá de la automatización y la didáctica, y que pueden conducir a futuros productos y áreas. En la actualidad, estos proyectos implican su nueva línea de actuadores neumáticos. Algunos de estos proyectos son los increíbles robots voladores de Festo como el AirPenguin, el AirJelly y el SmartBird.
AirPenguin, el pingüino volador
El AirPenguin es, como te habrás imaginado, un pingüino robótico que puede volar. En el vídeo se puede ver a un grupo de tres pingüinos que vuelan de forma autónoma a través de un espacio aéreo definido, controlado por estaciones de transmisión de ultrasonido. Los pingüinos tienen libertad para moverse dentro de este espacio; un microcontrolador les da libre albedrío para explorarlo.
Las partes internas del AirPenguin constan de cuatro varillas flexibles de fibra de carbono que funcionan con actuadores que mueven la cabeza, la cola y las alas apéndices para el vuelo. De hecho, las alas son capaces de realizar movimientos hacia delante y hacia atrás, lo que permite que el robot pueda girar. Los movimientos se realizan a través de sensores de navegación complejos y una plataforma de comunicaciones alimentada por un módulo XBee. En pocas palabras, estamos ante un diseño ágil y fácilmente manejable, con una estructura 3D que utiliza el Fin Ray Effect en la parte delantera y trasera del robot. La idea detrás del AirPenguin es el desarrollo continuo de sistemas biomecatrónicos que imitan los movimientos naturales y se pueden adaptar a los sistemas robóticos.
AirJelly, la medusa aérea
El AirJelly es una medusa robótica aérea. A diferencia del AquaJelly, su versión acuática, este robot se desliza a través de un mar de aire gracias a su motor eléctrico y un mecanismo de adaptación inteligente. De manera similar al AirPenguin, el AirJelly alberga un globo de helio para mantenerse boyante; sin embargo, en lugar de aletas accionadas para maniobrar, utiliza ocho tentáculos accionados con levas en los extremos para moverse hacia arriba, abajo, de lado a lado, hacia adelante y hacia atrás. Cada tentáculo está diseñado como una estructura con Fin Ray Effect.
La única fuente de poder del AirJelly son dos baterías de polímero de iones de litio conectadas a la unidad de accionamiento eléctrico central. Se transmite la fuerza a un engranaje cónico y de allí a una sucesión de ocho engranajes que representan los tentáculos. El robot desplaza su peso mediante dos servomotores que mueven un péndulo de gravedad. Cuando el péndulo se desplaza a un ángulo diferente, el centro de gravedad del robot se desplaza también y se dirige hacia la dirección donde apunte la cabeza del AirJelly. Este nuevo concepto de accionamiento, con propulsión peristáltica basada en el principio de retroceso, mueve a la medusa suavemente a través del aire.
SmartBird, el pájaro mecánico
Finalmente, el último diseño de la compañía es el SmartBird, un pájaro mecánico que vuela. Con SmartBird, Festo ha logrado descifrar el vuelo de los pájaros, uno de los sueños más antiguos de la humanidad. Esta tecnología biónica se inspira en la gaviota argéntea y sus características de vuelo, como despegar, volar y aterrizar por su propia cuenta. Recordemos que las alas no solo se mueven hacia arriba y abajo, sino que también se tuercen en ángulos específicos. Esto es posible gracias a una articulada unidad de torsión que, en combinación con un complejo sistema de control, alcanza un nivel de eficiencia sin precedentes en operaciones de vuelo.
La integración funcional de las unidades de accionamiento acopladas produce ideas y puntos de vista significativos que Festo puede transferir al desarrollo y la optimización de la tecnología de propulsión híbrida. El uso mínimo de materiales y la construcción extremadamente ligera allanan el camino para la eficiencia en el consumo de recursos y energía del SmartBird. Mediante el análisis de las características del flujo en estos robots voladores durante su desarrollo, Festo ha adquirido conocimientos adicionales para la optimización de sus soluciones de producto y ha aprendido a diseñar de forma más eficiente.
¿Con qué otras maravillas mecánicas nos sorprenderá la compañía? Sólo el tiempo lo dirá.