En NeoTeo hemos visto el trabajo de profesionales, recorrido galerías virtuales y estudiado de cerca ciertas expresiones populares a través del tiempo. Pero también hay lugar para esos grafitis pequeños y espontáneos, actos de rebeldía combinados con buen humor que inevitablemente nos roban una sonrisa.
Lo mejor es que no siempre se necesita una lata de pintura en aerosol. Con una pequeña etiqueta o una hoja de papel y un poco de cinta adhesiva es más que suficiente para transformar un mensaje ofensivo o una supuesta prohibición en una creación más graciosa y atractiva a la vista. ¿Has hecho algo parecido en el pasado o visto mensajes similares en tu ciudad? ¡Deja un comentario!
Galería de grafitis rebeldes