En septiembre de 2026, la experta en ciberseguridad María Aperador alertó de páginas en Instagram y Facebook que se hacían pasar por médicos o por negocios de belleza y bienestar. Afirmó que ella y su equipo habían detectado más de 600 páginas.
Cómo se presentan los perfiles denunciados
Aperador describió páginas creadas en serie con nombres de médicos, fotografías con bata blanca y especialidades inventadas. Los anuncios, según explicó, están escritos en primera persona y presentan la venta como si el médico contara un descubrimiento científico.
Es una apariencia pensada para inspirar confianza. Si un perfil promociona un producto de salud o bienestar con una historia de autoridad médica, conviene buscar información independiente tanto sobre el producto como sobre la página antes de comprar. Esos rasgos son señales de alerta, no una prueba por sí solos de que una cuenta concreta sea fraudulenta.
El dinero y los datos personales, entre los riesgos
Aperador dijo que el objetivo del fraude era quedarse con el dinero de la compra y obtener datos personales que pudieran utilizarse en estafas posteriores. La advertencia abarca, por tanto, dos riesgos: pagar por un producto promocionado mediante una identidad falsa y exponer información personal.
Cómo consultar información profesional en España
El Ministerio de Sanidad ofrece el Registro Estatal de Profesionales Sanitarios (REPS) como fuente pública de información sobre profesionales sanitarios. El propio Ministerio advierte de que su implantación está incompleta; por eso, que una persona no aparezca en el registro no demuestra por sí solo que carezca de habilitación. Para contrastar sus credenciales, también se puede consultar al colegio profesional correspondiente o al centro sanitario con el que afirma trabajar.