Los popes de la inteligencia artificial parecen estar convenciéndose de que la mejor forma de lograr una IA razonablemente buena consiste en combinar una gran cantidad de reglas rígidas con una base de conocimiento. En el MIT intentan conseguir la “experiencia” que sus robots necesitan a partir de las estrategias que desarrollan los usuarios de un juego online que han creado especialmente para ello. Cada vez que alguien juega una partida de Mars Escape, su IA se hace más hábil. ¿Te animas a participar?
Aprender de cada partida
No hace mucho te contábamos que los expertos en el desarrollo de Inteligencias Artificiales (IA) están combinando lo mejor del viejo enfoque -la IA basada en reglas- con el autoaprendizaje a partir de una gran cantidad de ejemplos. Los investigadores del Grupo de Robots Personales del MIT parecen haber adoptado una estrategia similar, y no han tenido mejor idea que obtener los “ejemplos” necesarios para entrenar el cerebrito de sus futuros robots de las partidas que los usuarios juegan en su web. En efecto, han creado un juego llamado Mars Escape (en el que cualquiera puede participar libremente), cuyas partidas no duran más de 10 o 12 minutos, y la forma en que cada jugador aborda los problemas que se plantean en el desarrollo del juego pasa a formar parte de la IA.
Una misión en Marte
El juego permite que dos personas -tú y un compañero elegido al azar por el sistema- controlen a un robot y un astronauta (un personaje cada uno) que deben completar una misión en Marte antes de que se acabe el oxígeno disponible. Además de pasar un rato entretenido, cada vez que juegas estás proporcionando información útil al grupo de expertos del MIT, cuyo objetivo de fondo es estudiar la forma en que se trabaja en equipo, las interacciones entre los personajes y la comunicación entre los dos jugadores. Su idea es construir una enorme base de datos en la que se almacenen las estrategias seguidas a lo largo de decenas de miles de partidas jugadas. Una vez recogida esta información, se analizarán los resultados para intentar crear robots que sean capaces de ayudar a los humanos de la mejor forma posible cuando se encuentren en situaciones similares a las que aparecen en el juego.
Cómo participar
Si bien el juego no es deslumbrante en cuanto a gráficos o argumento, es lo suficientemente entretenido como para que quieras jugarlo unas cuantas veces. El equipo del MIT se basó en un juego anterior llamado “The Restaurant Game”, y no hay límite en cuanto al número de partidas que puedas jugar. Para hacerlo simplemente debes dirigir tu navegador a la página del Grupo de Robots Personales del MIT. Allí encontrarás las instrucciones necesarias y podrás descargar una pequeña aplicación necesaria para poder jugar. Está disponible para Windows y OSX, y es completamente gratuito. ¿Te animas?
Juega a