El 30 de septiembre de 2026 se informó de que Meta habría tratado sus centros de datos de IA como «modelos piloto» experimentales para reclamar créditos fiscales federales de investigación por determinados suministros, incluidos chips de IA. La estrategia se refiere al crédito federal estadounidense previsto en la sección 41.

Cómo se vinculan los centros de datos con el crédito federal

La clasificación experimental permitiría a Meta reclamar el crédito por ciertos suministros destinados a sus centros de datos de IA. Según lo reportado, a finales de 2024 la empresa empezó a distinguir los chips para esos centros de los destinados a centros de datos convencionales con fines fiscales.

Las declaraciones de Meta advertían, según lo reportado, de que el IRS podría anular miles de millones de dólares en ahorros fiscales reclamados.

Las cifras reportadas para cada año

Los ahorros atribuidos a Meta en créditos de investigación fueron de 700 millones de dólares en 2023, 2.000 millones en 2024 y 3.900 millones en 2025.

AñoAhorro reportado en créditos de investigación
2023700 millones de dólares
20242.000 millones de dólares
20253.900 millones de dólares

Qué exige el crédito de investigación

La guía de auditoría del Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS), publicada en junio de 2005, describe cuatro pruebas para la investigación cualificada: que los gastos estén comprendidos en la sección 174, que se busque información tecnológica, que la investigación se refiera a un componente empresarial y que incluya un proceso de experimentación. La guía señala que deben cumplirse las cuatro.

También indica que la etiqueta que emplee una empresa no determina por sí sola si una actividad reúne los requisitos, y excluye la investigación posterior a la producción comercial. El IRS advierte en esa guía que los cambios posteriores pueden afectar a su precisión técnica.

La explicación de Meta

Meta sostuvo que utiliza los incentivos fiscales establecidos por el Congreso para fomentar la inversión nacional.