Meta planea desplegar un nuevo procesador de inteligencia artificial en sus centros de datos durante el primer semestre de 2027. El programa MTIA, diseñado para ejecutar modelos ya entrenados —la llamada inferencia—, avanza con Broadcom como socio de diseño y TSMC como fabricante. MTIA 450, con nombre en clave Arke, está en pruebas, mientras que MTIA 500, Astrid, tiene prevista su entrada en los centros de datos a finales de 2027.
La estrategia apunta a una necesidad muy concreta: ejecutar grandes volúmenes de consultas de IA con chips ajustados al trabajo diario de Meta. No es un producto para comprar en una tienda ni un lanzamiento de consumo; es infraestructura propia para sus centros de datos.
La hoja de ruta de Meta para 2027
Meta está desarrollando aceleradores de silicio propio para reducir su dependencia de proveedores externos y controlar mejor el coste y el consumo energético de la inferencia. El calendario reúne varios hitos distintos:
| Momento | Desarrollo previsto | Alcance |
| 1 de septiembre de 2026 | Llegada de 12 chips fabricados por TSMC | Un lote de procesadores para las pruebas de Meta |
| Primer semestre de 2027 | Despliegue de un nuevo procesador de IA | Entrada prevista en los centros de datos de Meta |
| Finales de 2027 | Entrada prevista de MTIA 500, Astrid | Nueva generación del programa MTIA |
Meta también ha comprometido más de 1 GW de estos chips durante un periodo de 12 meses. Esa magnitud se refiere al despliegue de los aceleradores personalizados, no a toda la capacidad informática de la compañía.
Qué son MTIA 450 y MTIA 500
MTIA 450, cuyo nombre en clave es Arke, es la generación que Meta está probando actualmente. Doce unidades llegaron desde TSMC el 1 de septiembre de 2026 y Meta afirma que ejecutaron modelos de Meta, DeepSeek y Alibaba durante el primer día de pruebas.
El resultado inicial quedó entre un 2 % y un 3 % de las simulaciones internas de Meta. Es una comparación entre el hardware probado y los cálculos previos de la propia compañía, no una medición frente a un acelerador concreto de NVIDIA.
MTIA 500, con nombre en clave Astrid, es la siguiente generación mencionada en la hoja de ruta. Su entrada en los centros de datos está prevista para finales de 2027. El programa también contempla MTIA 300 y MTIA 400 como generaciones anteriores dentro de la evolución del silicio personalizado de Meta.
Por qué Meta se centra en la inferencia
La inferencia es la fase en la que un modelo entrenado genera una respuesta, una predicción o una recomendación. A diferencia del entrenamiento, que puede concentrar enormes cargas de trabajo durante periodos concretos, la inferencia puede repetirse a gran escala cada vez que un usuario interactúa con un servicio de IA.
Meta está orientando sus chips MTIA a una inferencia de propósito general, descrita como un trabajo pesado y constante. No están planteados para las cargas de respuesta ultrarrápida, sino para procesar de forma eficiente un volumen amplio de tareas habituales. Las generaciones analizadas dependen en gran medida de memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM, necesaria para mover rápidamente los datos que usan los modelos.
La compañía abandonó el proyecto Olympus, concebido para entrenamiento e inferencia, porque un chip capaz de cubrir ambas funciones podía encarecerse alrededor de un 30 % al desplegarlo a escala de gigavatios. La decisión explica el giro hacia aceleradores más especializados: cuando la infraestructura crece hasta varios gigavatios, cada diferencia de coste pesa mucho.
La ventaja frente a NVIDIA sigue siendo una afirmación de Meta
Meta sostiene que sus chips pueden ejecutar modelos de IA con más eficiencia que el hardware de NVIDIA que se comercializa actualmente. Sin embargo, el dato numérico comunicado para MTIA 450 compara el rendimiento inicial con simulaciones internas de Meta y no identifica un modelo concreto de NVIDIA, una carga de trabajo común ni una medición de consumo que permita calcular rendimiento por vatio o por euro.
Por eso, la hoja de ruta permite hablar de una apuesta de Meta por reducir costes y consumo en la inferencia, pero no de una ventaja de rendimiento independiente ya demostrada. El objetivo es ambicioso; la prueba decisiva tendrá que llegar con chips desplegados y condiciones comparables.
Un complemento para los aceleradores externos
El programa MTIA no implica que Meta vaya a abandonar los aceleradores externos. La compañía seguirá utilizando hardware de otros proveedores mientras incorpora sus propios chips a determinadas cargas de trabajo. La lógica es más parecida a ampliar la caja de herramientas que a tirar todos los destornilladores actuales.
La escala prevista ayuda a entender la apuesta. Meta apunta a 14 GW de infraestructura informática total para 2027, frente a los 7 GW planificados para 2026. Esa cifra pertenece al conjunto de la infraestructura de Meta y no describe la capacidad de MTIA 500 por sí sola.
La consecuencia práctica es clara: Meta está construyendo una vía propia para la inferencia, pero su expansión seguirá combinando silicio personalizado con aceleradores de NVIDIA, AMD y otros proveedores.