El Mobile World Congress abrió sus puertas, y nada menos que Microsoft se encargó de hacer temblar un poco el suelo. Se esperaba desde hace un tiempo que el gigante de Redmond diera a conocer su nuevo rumbo en materia de sistemas operativos móviles, ya que Windows Mobile ha registrado una dura caída tanto en su popularidad como en su adopción por parte de los fabricantes. Aún así, nadie se esperaba un cambio tan radical. Literalmente, la plataforma Windows Mobile deja de existir tal y como la conocemos, para abrir paso al nuevo Windows Phone 7.
El declive de Windows Mobile
Los últimos años han sido especialmente malos para la plataforma Windows Mobile. Sólo se necesitan algunos números para verlo desde una mejor perspectiva: Desde su lanzamiento en el año 2007, el iPhone ha obtenido más del 13.5 por ciento del mercado de teléfonos móviles. Windows Mobile fue exactamente en la dirección contraria. Hace seis años contaba con un cómodo 25 por ciento del mercado, mientras que ahora lucha por mantenerse por encima del 10 por ciento. Las realidades en el entorno móvil son muy diferentes para Apple y Microsoft, pero en Redmond creen contar con una carta muy fuerte que les permitirá, de una vez por todas, presentar una pelea decente al móvil de Apple. El término "cambio" se queda un poco corto para describir a este nuevo sistema operativo, cuando en realidad habría que considerarlo como un verdadero golpe de timón.
Una interfaz radicalmente nueva
En resumen, Windows Mobile ha dejado de existir como plataforma. Windows Phone 7 ofrece una interfaz completamente diferente, tomando prestados varios conceptos que se pudieron observar en el Zune HD y que han dado un buen resultado. Todo se encuentra administrado en un sistema de bloques que representan un cambio estético muy importante en comparación con el aburrido botón de inicio y las evasivas opciones de los Windows Mobile previos. Estas mejoras visuales representan una demanda importante de hardware. En Microsoft han declarado que los requerimientos para ejecutar Phone 7 son "duros, pero justos", por lo que es posible asumir que los nuevos móviles que cuenten con Phone 7 en su interior tendrán una capacidad de procesamiento mínima similar a la que se puede ver en el Nexus One.
Fabricantes, operadores y plazos
Entre los fabricantes que harán móviles compatibles se destacan HTC, LG, Sony Ericsson y Samsung, mientras que por el lado de los proveedores encontramos a AT&T (en constantes fricciones con Apple por el iPhone), Verizon, T-Mobile, Orange, Vodafone e incluso Telefónica. Las unidades de prueba que se presentaron en la convención mostraron que todavía falta mucho desarrollo y optimización para que Phone 7 responda de forma adecuada. Aún así, el cambio de interfaz es definitivamente positivo, pero Microsoft corre contra el tiempo. Los primeros dispositivos basados en Windows Phone 7 verán la luz a finales de este año, mientras que en el camino encontraremos actualizaciones tanto del iPhone OS como de Symbian. Habrá que ver si esta novedad de Microsoft se mantiene lo suficientemente fresca como para dar pelea a fin de año.
Windows Phone 7: