Windows 10 lleva menos de seis meses en el mercado y Microsoft ha hecho (casi) todo lo posible para atraer a la mayor cantidad de usuarios a su nueva plataforma, incluida la oferta gratuita durante el primer año. Esta estrategia, sin embargo, ha irritado a muchos que prefieren seguir en Windows 7 o Windows 8.1 y que han recurrido a distintas herramientas para bloquear las «sugerencias». La información técnica para hacerlo manualmente está disponible desde agosto pasado, pero ante el feedback negativo, merece la pena recordarla.
La insistencia de Microsoft y su rechazo
Lo discutimos recientemente: el objetivo principal de Microsoft con Windows 10 es reducir (o, en lo posible, eliminar) la fragmentación de su plataforma. Las ventajas de desarrollo son demasiado grandes como para ignorarlas, pero los problemas de Microsoft no son técnicos, sino políticos. Su estrategia actual implica ofrecer hasta el cansancio Windows 10, lo que enfurece a más de un usuario. Además de los problemas de privacidad, lo cierto es que la idea de «Windows como servicio» encuentra más resistencia de la que Microsoft había calculado. Esto podría haberse compensado con modularidad (es decir, convertir en opcionales muchos de esos «servicios» durante la instalación), pero la realidad demuestra lo contrario.
La herramienta principal que los usuarios están usando para bloquear las ofertas de actualización es GWX Control Panel, previamente conocida como GWX Stopper. Con un par de clics, el módulo GWX se queda mudo… pero no debemos olvidar que Microsoft tiene la capacidad de modificar su estado y traerlo de regreso, cosa que de acuerdo a muchos usuarios en la Web ya ha sucedido. La documentación oficial que explica cómo desactivar la actualización a Windows 10 fue publicada en agosto de 2015, sin embargo, Microsoft decidió no hacer mucho ruido con esta información.
Bloquear la actualización mediante Directiva de Grupo
Los métodos principales para lograrlo son dos: Directiva de Grupo y edición del Registro. La primera requiere ejecutar el módulo «gpedit.msc» y seguir la ruta Configuración del Equipo - Plantillas Administrativas - Componentes de Windows - Windows Update. Allí buscamos la opción para desactivar las actualizaciones a nuevas versiones de Windows vía Windows Update, y cambiamos su configuración a «Habilitado».
Editar el Registro como alternativa
Si la edición de Directiva de Grupo no está disponible (por ejemplo, en las versiones Home y Starter de Windows 7), hay que editar el Registro. Después de ejecutar «regedit.exe» con privilegios elevados, debemos recorrer la ruta HKLM - SOFTWARE - Policies - Microsoft - Windows - WindowsUpdate para cambiar el valor DWORD llamado «DisableOSUpdgrade» a 1 (si no existe, crearlo como clave DWORD). La segunda ruta es HKLM - Software - Microsoft - Windows - CurrentVersion - WindowsUpdate - OSUpgrade, y el parámetro a modificar es «ReservationsAllowed», cuyo valor debe quedar en 0. Con esto debería bastar para que Microsoft no moleste más con Windows 10… por ahora.