En un esfuerzo millonario por hacer de la web un lugar más seguro, Microsoft decidió abrir el Centro del Cibercrimen: un laboratorio con base en Redmon que ocupará a decenas de expertos en seguridad informática. El objetivo es ponerle fin a botnets y malware y, como ya se viene haciendo en la Unidad de Crímenes Digitales, detectar tanto la explotación infantil como otro tipo de males.
Una cruzada contra las botnets
En el mundo abundan los laboratorios y centros dedicados a investigar los crímenes digitales, en especial aquellos que tienen un componente físico y son menos volátiles, como las botnets. La tarea consiste en detectarlas y desactivarlas: denegando accesos, dando aviso a las autoridades de cada país e incluso “marcándolas” en un mapa para que las agencias de seguridad y las empresas sepan de dónde provienen algunos de sus problemas y hasta organicen un allanamiento a un edificio. Una de las compañías que ha participado silenciosamente en esta cruzada es Microsoft, a través de su Unidad de Crímenes Digitales. Ahora, para reforzar esa labor, Microsoft creó su Centro del Cibercrimen y desde allí intentará derribar muchas botnets con epicentro en Eurasia.
Según afirmó un consejero asociado de Microsoft, David Finn, "hay cerca de 400 millones de víctimas del cibercrimen por año. Y el cibercrimen le cuesta a los consumidores USD$113.000 millones anuales. Entendemos que no hay un solo país, empresa u organización que pueda manejar la ciberseguridad y las ciberamenazas por sí sola. Por eso estamos invirtiendo en atraer socios a nuestro centro -agencias de seguridad y de la ley, socios y clientes- para trabajar junto a nosotros".
En el sitio del centro del cibercrimen de Microsoft se indica que el 50 % de los adultos en línea fueron de alguna manera víctimas del cibercrimen. También lo fue el 20 % de los negocios, lo que terminó costándole más de 500 mil millones de dólares a la economía global.
Desde este laboratorio se busca desactivar botnets como la llamada Citadel, una red importante que actuaba en más de 90 países del mundo, grabando todo lo que los usuarios tipeaban a través de keyloggers y enviando esa información a la base de datos central. La botnet actuó durante 18 meses y ahora el FBI, los investigadores bancarios, los investigadores de tecnología y Microsoft se unieron para intentar pararla.
La red zombie de ordenadores se apagó en un 90 %, pero quedaron remanentes que todavía siguen en acción y rearmándose. Por las fotos y los videos del salón donde está ubicado el centro del cibercrimen, el lugar parece una especie de CSI, pero realista. Dentro del sitio hay mucha información para los más detallistas, ya que el resultado de este proyecto de Microsoft estará supeditado a qué tan bien trabajen juntos los expertos, las herramientas y la tecnología disponible en el lugar.
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