El 1 de noviembre de 2026, Mustafa Suleyman dijo que la IA actual no es consciente, pero aclaró que no afirmaba que nunca pudiera llegar a serlo. El jefe de Microsoft AI explicó que había elegido deliberadamente el presente y que revisaría su postura si aparecieran pruebas. Su publicación recoge una valoración personal, no una conclusión científica sobre la conciencia de las máquinas.

Su afirmación se limita a la IA actual

Suleyman dijo que no había visto pruebas de que los sistemas de IA fueran conscientes o merecieran bienestar. También señaló que cambiaría de opinión si surgieran datos relevantes. Por tanto, su postura no descarta la posibilidad de conciencia artificial en el futuro: se refiere a lo que él considera que ocurre hoy.

La aclaración responde a una interpretación de sus palabras iniciales como si sostuvieran que la conciencia en una IA sería imposible para siempre. Suleyman indicó que esa no era su afirmación y que había escogido el tiempo presente de forma deliberada.

Qué propone si aparecieran pruebas

Suleyman pidió que se hiciera pública de inmediato cualquier prueba de que una IA fuera consciente o tuviera suficiente conciencia como para merecer bienestar. Si la conciencia empezara a emerger durante el entrenamiento, dijo que pediría detener el desarrollo de la IA hasta que esas propiedades pudieran eliminarse.

También reclamó más investigación y colaboración entre laboratorios, incluido el intercambio de información sobre seguridad. Sobre Anthropic, dijo que discrepaba de su postura, aunque respetaba su transparencia y su disposición a participar en un debate público.

La postura de Suleyman continúa una discusión anterior sobre su crítica a la antropomorfización de Claude, que NeoTeo abordó en su cobertura previa.