El cerebro humano alberga, en promedio, entre 85-90 mil millones de neuronas, cada una capaz de conectarse con otras diez mil y de transmitir señales de manera incuestionable. Sin embargo, en ocasiones una neurona no cumple su función correctamente y requiere asistencia externa, como compuestos químicos o estimulación eléctrica. Un grupo de científicos suecos del Karolinska Institutet ha desarrollado una alternativa: neuronas sintéticas capaces de trabajar en conjunto con las orgánicas.

Neuronas sintéticas y orgánicas, ¿trabajando juntas?
Neuronas

El desafío del daño cerebral

El daño cerebral es uno de los mayores desafíos que la medicina debe superar. Ya sea por trauma o enfermedad, sus efectos sobre una persona pueden ser muy significativos. No existen respuestas sencillas, incluso en casos donde no hay un daño específico pero sí se detectan desequilibrios o irregularidades. La función principal de una neurona es procesar y transmitir información; cualquier disfunción causa problemas en la transmisión, y en un sistema tan crítico como el cerebro humano, eso es lo último que necesitamos. Con años de experiencia, los científicos han desarrollado distintos métodos de asistencia: estimulaciones eléctricas precisas y medicamentos a medida encabezan la lista, pero se espera que pronto haya una nueva herramienta disponible.

Neuronas sintéticas

Científicos del Karolinska Institutet ubicado en Solna (condado de Estocolmo, en Suecia) han logrado desarrollar lo que en términos sencillos es una neurona artificial. Su comportamiento imita al de las neuronas orgánicas: detecta señales químicas, las transmite de un extremo a otro y libera los llamados neurotransmisores químicos. La diferencia principal está en el tamaño: el diseño actual es tan grande como la punta de los dedos, lo que, a pesar de todo, tiene un lado positivo, ya que permite evaluar su rendimiento en un laboratorio convencional. En la práctica, se colocan químicos especiales en un extremo de la neurona y, mediante un sistema de alta precisión, se monitorean los cambios eléctricos y se estudia la respuesta química en el otro extremo.

Neuronas sintéticas y orgánicas, ¿trabajando juntas?
Neuronas sintéticas y orgánicas, ¿trabajando juntas?

Aplicaciones futuras

Las aplicaciones de una neurona sintética son más que evidentes. Al trabajar del mismo modo que una neurona orgánica, se espera que en el futuro puedan utilizarse para restaurar rutas de transmisión dañadas y, en el proceso, tratar un amplio abanico de condiciones. Claro que, antes de llegar a ese punto, será necesario miniaturizar el diseño para abrir la puerta a un teórico implante cerebral.

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