En las últimas semanas hemos dedicado mucho espacio a las cámaras mirrorless, pero ha llegado el momento de regresar a las réflex. Y qué mejor manera de hacerlo que con un modelo clásico que lleva más de cuatro años en el mercado y se ha convertido en un punto de referencia para sus competidoras. Hablamos de la Nikon D750, una bestia que si logras tener entre manos, te aseguro que no te defraudará.
Sí, ya lo sé, hemos estado muy cariñosos con las mirrorless. Su crecimiento es veloz y hay mucho material que cubrir, pero las réflex no van a desaparecer, especialmente porque sus representantes más importantes pueden permanecer años en el mercado con amplia disponibilidad, soporte impresionante y accesorios para todos los gustos. Un caso notable es el de la Nikon D750, que el fabricante japonés coloca en la categoría profesional. Aunque sus especificaciones ya no sean las más avanzadas, sigue siendo una réflex impresionante.
Nikon D750: Una piedra de toque entre las réflex pro
Anunciada oficialmente en septiembre de 2014, la Nikon D750 cuenta con un sensor CMOS full frame con filtro anti-aliasing incorporado de 24.3 megapíxeles efectivos, acompañado de un procesador de imágenes Expeed 4. Su sensibilidad ISO va de 100 a 12.800, ampliable a 50-51.200, y la velocidad de obturación se extiende de 1/4000 a 30 segundos. La pantalla LCD es de 3.2 pulgadas con 1.22 millones de puntos, sin soporte táctil pero abatible. El visor es de pentaprisma a nivel del ojo, con cobertura del 100 % y ampliación de 0.7x.
La Nikon D750 utiliza una variante optimizada del sistema de autoenfoque Multi-CAM 3500FX, con 51 puntos de los cuales 15 son en cruz, y una sensibilidad ampliada en condiciones de poca luz de hasta -3 EV en comparación con su hermana mayor, la D810. La cobertura del autoenfoque es algo inferior a lo esperado por su rendimiento, pero definitivamente está a la altura. A esto se suman las funciones de reconocimiento y rastreo tridimensional, y una detección de rostros y ojos muy sólida que compensa el movimiento de los fotógrafos más inquietos. La calidad de imagen es extraordinaria y con muy poco ruido, incluso en RAW, aunque el ojo entrenado notará que a la cámara le gusta sobreexponer ligeramente. En cuanto a la ráfaga, alcanza los 6.5 FPS con 44 disparos de búfer en JPEG, pero baja a 11-13 FPS cuando se usa RAW o RAW+JPEG.
La palabra clave a la hora de entender la interfaz de la Nikon D750 es “personalización”. A simple vista no parece tener grandes diferencias con otras cámaras de su categoría, pero puedes cambiar las funciones de casi todos los botones del cuerpo, incluido el OK del pad trasero. El dial de modo no guarda sorpresas: el clásico M-A-S-P está ahí, junto con las opciones de efectos y escenas (Retrato, Paisaje, Niño, Deportes, Primer plano, Retrato nocturno, Paisaje nocturno, Fiesta/interior, Playa/nieve, Puesta de sol, Amanecer/anochecer, Retrato de mascotas, Luz de velas, Flores, Colores de otoño y Gastronomía). Tanto U1 como U2 son programables, y en sesiones casuales el Full Auto siempre sale al rescate. Debajo del dial aparecen los modos de disparo: Fotograma a fotograma “S”, Continuo a baja velocidad “Cl”, Continuo a alta velocidad “Ch”, Obturador silencioso “Q”, Continuo silencioso “Qc”, Automático (el cronómetro) y Espejo arriba “Mup”. Si quieres conocer todos los detalles, puedes consultar el manual oficial. Son más de 500 páginas, pero no dejes que eso te asuste.
En el apartado de vídeo, la Nikon D750 cumple sin quejas mayores, aunque no sea su prioridad. Soporta 1080p60/50 y 720p60/50. Con esas resoluciones, las exigencias de las tarjetas de memoria no son muy grandes, pero al tratarse de una cámara profesional, dispone de dos ranuras compatibles con UHS-I. En cuanto a la conectividad, el WiFi no va más allá de la norma g a 2.4 GHz y la aplicación móvil deja bastante que desear, un punto débil habitual en muchas marcas.
Accesorios para Nikon D750
Cuatro años en el mercado han permitido que la cámara reduzca su precio notablemente (más de 500 euros), pero todavía demanda una media de 1.700 euros por el cuerpo, o 2.100 euros en un kit con un objetivo 24-120. En mi opinión, no es un mal precio por una réflex profesional de esta calidad. Cualquier duda sobre su flexibilidad y robustez se desvanece al descubrir el impresionante número de accesorios compatibles que ofrece el mercado.
Baterías y alimentación
1.230 disparos es el rendimiento de batería que reportan los datos oficiales para la Nikon D750. Un número espectacular, pero algunos entusiastas y muchos profesionales pueden dejarlo en jaque. Para ellos, dos sugerencias: un kit compuesto por la empuñadura Gloxy GX-D16, que incluye un segundo botón de disparo y dos baterías EN-EL15 compatibles, y el cargador Gloxy 2 en 1 para casa y coche. Con tanta capacidad a nuestro alcance, adquirir un cargador secundario es casi inevitable. El SKU de este conjunto es KitGX-D16,VDTS-4604-CH-VDTS-87.
Trípodes y soportes
Con un peso de 755 gramos (batería incluida), la Nikon D750 puede volverse bastante pesada al sumar accesorios, así que lo más sensato es ir a lo seguro. En cuanto a un trípode para Nikon D750, la primera alternativa es el Gloxy GX-T6662A, fabricado en aleación de aluminio, con altura máxima de 1.62 metros y una carga máxima de 10 kilogramos. Si necesitas algo más compacto, el Clampod Takeway T1 no te defraudará: aunque se ve pequeño, soporta hasta 40 kilogramos y puedes conectar en él mucho más que una réflex.
Mochilas y bolsos
Una réflex con sus accesorios equivale a mochilas o bolsos, y la Nikon D750 no es la excepción. Lo más probable es que muevas mucho equipo al usarla, y el espacio es lo último que debes negociar. Por eso recomendamos la variante más grande de la Gloxy Pro AW, que por menos de 55 euros te ofrece un amplio interior acolchado y personalizable, correas anchas que hacen más cómodo el traslado y una funda impermeable externa para proteger tu hardware. Para una sesión rápida que solo requiera cuerpo y un objetivo, no está de más complementar la mochila con un bolso Lowepro Toploader Zoom 55 AW II, que también trae funda impermeable y varios bolsillos auxiliares.
Flashes
Hemos mencionado que la Nikon D750 tiene un excelente rendimiento en condiciones de poca luz, pero nunca viene mal un poco de ayuda. Por suerte, adquirir uno o dos flashes no es una tarea imposible. En primer lugar, el Gloxy GX-F1000N se sitúa a la altura de cualquier flash profesional sin arruinar el presupuesto. En segundo lugar, su hermano menor, el Gloxy TR-985, deja 40 euros por el camino sin sacrificar demasiadas especificaciones (por ejemplo, el número guía baja de 58 a 54). Ambos incluyen soporte, difusor y estuche, y además tienen envío gratuito por la temporada de Navidad. ¡Aprovecha!
Objetivos
El hecho de adoptar una cámara Nikon garantiza una disponibilidad formidable de objetivos, y con la D750 esto es especialmente cierto. La estrategia final dependerá de si decides adquirir el kit o solo el cuerpo, pero nuestra selección debería cubrir todos los casos. Primero, el gran angular Irix Firefly, disponible en 15 y 11 milímetros: si necesitas ángulos de visión extremos, no te fallará. Segundo, el Tamron 70-300mm f/4.0-5.6 AF LD, un comodín de bajo costo para sesiones más casuales sin perder calidad. Finalmente, el nuevo objetivo macro Irix Dragonfly de 150 milímetros. Hace poco hablamos sobre su inminente lanzamiento, y como era de esperar, su compatibilidad con las cámaras Nikon es total. El SKU de esta selección es 0713043558,0713464498.
Si estás pensando en vídeo 4K, la Nikon D750 no es para ti; deberías buscar modelos como la Sony Alpha A7 III. Si deseas una réflex económica, la Nikon D750 tampoco es para ti; quizá te sientas más cómodo con la Sony Alpha A68 o la Pentax K-S2. Dicho eso, si tu prioridad es un autoenfoque sólido, una ráfaga decente, buen rendimiento en baja luz, una batería casi inagotable, personalización de funciones envidiable, formidable calidad de imagen y compatibilidad sin compromisos, la Nikon D750 sí es para ti. Vale cada centavo. ¡Buena suerte!