La nueva política de actualizaciones de Microsoft obliga a los usuarios a ceder el control de Windows Update. Ahora se ha descubierto un bug que, durante una actualización mayor, permite acceder a la unidad local con privilegios de administrador sin importar si fue cifrada con BitLocker.
El truco de reemplazar sethc.exe con una copia de cmd.exe o explorer.exe para acceder al contenido de la unidad lleva tiempo circulando por la red, y sigue funcionando porque requiere acceso físico a la terminal. Todos sabemos que ese es el punto más crítico, pero no estaría mal que Windows se resistiera a los sondeos de usuarios sin credenciales. El último «agujero» de este tipo aparece en Windows 10.
El nuevo bug en Windows 10
Según el investigador Sami Laiho, un atacante con acceso físico solo tiene que esperar a la siguiente actualización mayor de Windows, como las builds 1511 y 1607, aunque es más común en las ediciones Insider. Windows 10 prepara parte del contenido antes de reiniciar, pero la instalación en sí queda a cargo de Windows PE o Preinstallation Environment. Durante la instalación, basta con presionar Shift+F10 para abrir una consola de recuperación sin pedir contraseñas. Además, esa consola permite acceder al disco duro aún si fue protegido con BitLocker.
Recomendaciones
- No permitir instalaciones desatendidas (es decir, permanecer junto al ordenador mientras se actualiza).
- Vigilar de cerca todas las builds Insider.
- Usar Windows 10 LTSB, la edición «más lenta» en cuanto a actualizaciones, diseñada para entornos críticos.
Además, otros sitios sugieren que las instalaciones administradas con System Center Configuration Manager pueden bloquear el acceso a la consola de recuperación colocando un archivo llamado DisableCMDRequest.tag en la carpeta %windir%\Setup\Scripts.
Para más detalles, haz clic en el enlace siguiente: Anuncio oficial: (hay un vídeo en Vimeo, pero no permite la inserción).