Creado por estudiantes de la Universidad de Stanford, el sensor es, por ahora, de 3 megapíxeles. Pero funciona bien y es menos complicado que el método que había desarrollado Adobe con un propósito parecido.
Cómo funciona el sensor
El nuevo sensor, desarrollado por estudiantes de la Universidad de Stanford, tiene una resolución relativamente baja. Por tratarse de una prueba, el sensor es de "sólo" 3 megapíxeles. Ya lograron resultados importantes, como generar un software que convierta las fotos a "ojo de mosca" en fotografías con datos sobre profundidad. Según comentan, la potencia de procesamiento y el consumo energético son todavía un poco altos, pero siempre se pueden optimizar más adelante.
El sensor funciona agrupando los píxeles en grupos de 16x16 y usando un mini lente para cada grupo. Así consigue una imagen ligeramente diferente con cada grupo, que además se superpone ligeramente con las adyacentes. A partir de estas imágenes se "arma" la fotografía final y se le añaden los datos de profundidad.
Esto significa que no son fotos 3D en el sentido de que se puedan ver desde atrás, sino que se puede variar un poco el ángulo. Como si de un holograma se tratase, la foto se volvería una "ventana".
Perspectivas de futuro
Según sus creadores, los cambios necesarios en los sensores para aplicar esta tecnología no son tan grandes ni complicados. Gracias a ello, esperamos ver productos a la venta pronto. También vale tener en cuenta que el gigante Adobe está investigando el asunto, por lo que, gracias a la competencia, es probable que veamos los productos antes, de mejor calidad y a menor precio. Finalmente, el único "problema" de esta manera de generar fotos 3D es que necesita detalle: si fotografiamos una superficie sin detalles, la cámara no puede saber cómo recomponer la imagen.
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