Los videojuegos han avanzado mucho en gráficos, pero la piel sigue siendo uno de sus puntos más débiles. El problema es que la piel no es una simple cubierta: cuenta con un complejo sistema de deformación y compresión basado en microestructuras, el cual no es reproducido en las simulaciones. En el Instituto para Tecnologías Creativas de la Universidad del Sur de California han desarrollado un sistema para capturar esa dinámica, y los resultados son asombrosos.
El eterno problema de la piel en los videojuegos
Si has jugado a títulos como Skyrim, Fallout o Dragon Age, seguramente has pasado largas horas personalizando a tu avatar. De hecho, una buena parte de la comunidad de modders se enfoca en las optimizaciones estéticas de los personajes, creando packs de texturas, peinados, armaduras y, por supuesto, parches para desnudos. Sin embargo, la piel sigue siendo uno de los detalles más deficientes: muy pálida, demasiado suave, con pocas variaciones, tonos limitados y expresiones rígidas. La lista podría continuar. Muchos jugadores elogiaron los avances gráficos de The Witcher 3, pero incluso allí la piel tiene margen de mejora. El poder de procesamiento ya existe, gracias a las últimas tarjetas gráficas; lo que falta son datos.
La solución del Instituto para Tecnologías Creativas
Eso es exactamente lo que han hecho en el Instituto para Tecnologías Creativas de la Universidad del Sur de California. En su vídeo titulado «Deformación de Microestructuras en la Piel con Circunvolución de Mapa de Desplazamiento», los investigadores explican algunas de las propiedades de la piel cuando se somete a deformación y compresión (se vuelve más brillante o, por el contrario, más rugosa y opaca). Mencionan que la dinámica de las microestructuras, que se encuentran por debajo de una décima de milímetro, no son registradas en las simulaciones, a pesar de su impacto. Para obtener ese registro, utilizaron una esfera LED, una buena dosis de macrofotografía y un dispositivo para estirar o comprimir la piel bajo intervalos específicos. Cada escaneo de la piel duró menos de 0.5 segundos con una resolución de diez micrones, y luego se aplicó un mapa de desplazamiento para cada fase de deformación. También fueron capaces de aplicar la técnica con diferentes orientaciones de la piel, incrementando así el nivel de detalle.
Resultados impresionantes
En términos sencillos, la diferencia entre una piel sin microestructuras y la optimización de la USC es impresionante. Como si eso fuera poco, el proceso no solo funciona con «piel digital», sino que puede aplicarse sobre la grabación de un rostro real si es necesario. Las comparaciones con fotografías reales terminan de confirmar el extraordinario trabajo de estos expertos. Solo nos queda preguntar: ¿cuándo veremos esto en videojuegos o películas animadas?