El 29 de septiembre de 2026 se publicó que Nvidia mantenía conversaciones preliminares con aseguradoras para compartir parte del riesgo financiero de los préstamos respaldados por sus chips. Una posible estructura protegería a los prestamistas si un proveedor de nube incumpliera y la reventa de los chips dados en garantía no alcanzara para cubrir la deuda.
Las conversaciones de Nvidia con aseguradoras
La propuesta abordaba un riesgo concreto: que el valor recuperado al vender los chips fuese inferior a lo que el prestatario aún debía. Las conversaciones eran preliminares y podían no desembocar en un acuerdo.
Cómo podría funcionar la cobertura de préstamos con chips
Un proveedor neocloud —una empresa de servicios en la nube de menor tamaño— pediría un préstamo y ofrecería chips de Nvidia como garantía. Si dejara de pagar, el prestamista podría venderlos para recuperar el dinero. La cobertura propuesta protegería al prestamista ante el posible déficit si la venta no bastara para saldar el préstamo.
Así, el valor de reventa importaría tanto como la capacidad del prestatario para devolver el dinero: si los chips perdieran valor, la garantía podría no cubrir toda la deuda. La propuesta se refería a ese posible déficit del prestamista.
Por qué importa el valor de reventa
Nvidia habría compartido con al menos una aseguradora información sobre la depreciación de sus chips y el valor futuro de la capacidad de cómputo. Esos datos ayudarían a estimar cuánto podría recuperarse si los equipos acabaran revendidos.
Howden Re habría trabajado con Nvidia en una posible estructura. El corredor declinó hacer comentarios.
El contexto de la financiación de infraestructura de IA
Las conversaciones se enmarcaban en el esfuerzo más amplio de Nvidia por facilitar financiación para infraestructura de IA más allá de las grandes empresas tecnológicas. Una cobertura de este tipo podría reducir el riesgo que asume un prestamista y, con ello, facilitar préstamos respaldados por chips a proveedores de nube más pequeños.