OpenAI publicó el 4 de noviembre de 2026 los resultados de una investigación realizada a mediados de octubre: su proceso de análisis del kernel Linux produjo 948 escaladas locales de privilegios (LPE) distintas, según la empresa. Para aprovechar una LPE, un atacante ya debe tener capacidad para ejecutar código en el equipo con pocos privilegios; estos fallos no son, por sí solos, una vía de entrada remota. OpenAI detalló el experimento y sus resultados.

Cómo se cuentan las 948 LPE

Embudo de cuatro etapas con los recuentos comunicados por OpenAI: hallazgos candidatos, vulnerabilidades reproducidas, exploits LPE funcionales y LPE distintas tras analizar variantes.

Las cifras corresponden a etapas distintas, no a un único recuento de fallos confirmados. OpenAI informó de 2.308 hallazgos candidatos. De ellos, 1.724 se reprodujeron en máquinas virtuales aisladas; después, el proceso generó 1.169 exploits LPE funcionales. Al agrupar variantes, la empresa contabilizó 948 LPE distintas.

El análisis cubrió 5.034 objetivos de auditoría, unos 2,8 millones de líneas de código, que OpenAI cifra en aproximadamente el 7 % del kernel. La validación priorizó fallos alcanzables desde cuentas con pocos privilegios, sin capacidades especiales y con evidencia medible de corrupción de memoria. OpenAI dijo que reprodujo los 1.724 casos en un plazo de 30 horas.

La mayoría de los candidatos que no se reprodujeron requería privilegios elevados o resultó difícil de activar dentro del tiempo disponible, por condiciones de carrera, requisitos específicos para disparar el fallo o pruebas costosas. OpenAI atribuyó el 3,1 % de los candidatos a condiciones imposibles en el análisis del modelo. Por tanto, el número de candidatos no equivale al de vulnerabilidades reproducidas.

Un candidato solo pasa a ser una vulnerabilidad reproducida cuando se puede activar y observar evidencia concreta del fallo.

Qué implica una escalada local de privilegios

Una LPE permite que alguien que ya ejecuta código en un equipo con pocos privilegios eleve sus permisos, potencialmente hasta obtener acceso de administrador o root. Esa capacidad puede agravar una intrusión que ya empezó, pero no proporciona por sí sola el acceso inicial a una máquina remota.

Para evaluar el alcance de sus pruebas, OpenAI señaló que los exploits se probaron con protecciones habituales activadas, entre ellas SMEP, SMAP, KASLR y HARDENED_USERCOPY. La empresa también dijo que investigadores humanos revisaron los resultados antes de comunicarlos a los mantenedores del kernel.

Qué estado tenían los parches al cerrar el análisis

Al terminar la investigación y el análisis manual, tras 10 días, OpenAI contabilizó 61 LPE corregidas en el árbol principal del kernel, 43 con parches en preparación y 299 divulgadas públicamente o en discusión. Son estados diferentes del proceso de corrección; las cifras no indican que todas las 948 vulnerabilidades hubieran llegado a las distribuciones de Linux.

Cómo encaja el coste con las cifras publicadas

OpenAI informó de un coste total de 1.213.430 dólares en créditos de API y de un promedio declarado de 1.279 dólares por LPE. Dividir el total publicado entre las 948 LPE distintas da aproximadamente 1.279,99 dólares por caso. Además, las partidas de coste por etapa suman 1.213.428 dólares, dos dólares menos que el total indicado por la empresa.