Los desarrolladores de aplicaciones para coches con conexión a internet todavía no han dado con la piedra fundadora de una nueva época de la internet (auto)móvil, pues encontrar un uso realmente práctico e inocuo para la seguridad del piloto es más complicado de lo que se imagina. A la compañía Ford le preocupa esto y ha lanzado OpenXC, un kit de código abierto que consta de un ordenador de a bordo basado en Arduino y en Android para que científicos, programadores, especialistas en electrónica y aficionados conozcan su funcionamiento y puedan idear aplicaciones y mejoras.
Un proyecto para acelerar el coche conectado
Paulatinamente, los coches y la internet se ven las caras más de cerca gracias a los avances en la miniaturización de los dispositivos y, en particular, en la capacidad de los receptores de señal y los sensores. Sin embargo, no surgen ideas realmente extraordinarias. Ante esto, un nuevo proyecto de la gente de Ford ha puesto por delante la urgencia de resolver esta incertidumbre tecnológica y busca acelerar la llegada de la internet (de la internet útil y segura, claro) a los coches. Para ello ha decidido poner a disposición de varias universidades la versión de OpenXC, un kit de código abierto que mezcla hardware y software para que parte de la comunidad de expertos informáticos se inspire teniendo el ordenador de a bordo de Ford sobre sus mesas de trabajo.
Instituciones seleccionadas y primeros objetivos
Ford seleccionó cuidadosamente a las universidades encargadas de recibir esa pesada responsabilidad (MIT, Stanford y UM), y también eligió al Weather Underground de EEUU y a HCL Technologies de India, ambas instituciones encargadas del desarrollo de aplicaciones.
En esos establecimientos ya deben estar desempaquetando sus computadoras de a bordo Ford llamadas OpenXC. El objetivo es que se creen nuevas formas de optimizar el rendimiento de los coches, porque actualmente la combinación internet-coche solo ofrece reproducción de radios en línea, notificaciones de redes sociales y muchas otras cosas imprácticas y, sobre todo, inseguras.
Como bien menciona Ford, los coches modernos están potenciados por ordenadores que controlan todo, desde el motor hasta la inclinación de los asientos. Eso sí, a la hora de ofrecer información sobre el desempeño técnico y mecánico, todavía seguimos con los mismos contadores de hace décadas. Con OpenXC se busca “desmitificar los detalles”, dándole a los usuarios un nuevo universo de información sobre su coche.
Aplicaciones y compatibilidad
El sistema espera que los usuarios puedan descargar aplicaciones desde un centro de software certificado por la marca estadounidense. De esta manera, como ejemplifican en NewScientist, si el usuario descarga una aplicación de pronósticos de clima, esta podrá advertirle varios minutos o kilómetros antes de que se acerque a un área con precipitaciones o de que comience a llover. El kit puede trabajar con cualquier coche que se maneje con el protocolo estándar CAN, compuesto de microcontroladores usados para comunicarse de forma cifrada.
Más allá de Ford
Es decir, no será solo para Ford sino que también funcionará con Toyota, Nissan, Honda y otros fabricantes que ya han demostrado interés, dando la posibilidad de actualizar el ordenador de a bordo y trasplantarlo a un coche nuevo. Al abrir su código al mundo y entregar este ordenador que usa la plataforma de Arduino y está basado en Android, Ford iniciará una nueva generación de innovación, aunque también de problemas relativos a la seguridad, pues no hay que olvidar que algunos expertos en informática y electrónica tienen la insana e impopular costumbre de robar coches.