Order Up! es un juego para Nintendo Wii en el que debes cocinar diferentes platos y satisfacer lo mejor posible a todos tus clientes. Mientras tanto, puedes comprar nuevas recetas y restaurantes para ir ganando prestigio. Aunque parezca una premisa muy simple, es sorprendente lo divertido y adictivo que puede llegar a ser.
Podría decirse que ahora están de moda los juegos de música y de ritmo, y que Nintendo apunta a otro tipo de experiencias, como los juegos de cocina. Posiblemente este género haya tocado su punto más alto con Cooking Mama, para Nintendo DS; sin embargo, Order Up! demuestra cuán adictivo puede ser cocinar virtualmente.
Como podrás imaginar, el objetivo principal de Order Up! es cocinar. Ya sea cortar, freír, hornear o saltear, la idea es que el cliente tenga la comida en su boca antes de que se enfríe o se harte de esperar. A ese concepto principal se le suman valores que lo hacen entretenido y, muy pocas veces, desafiante.
Un cocinero caído del cielo
Todo comienza cuando tu personaje cae de un avión hacia un montón de basura (literalmente). De repente se encuentra en una ciudad que no conoce y, para sobrevivir, se presenta como cocinero en un negocio de comida rápida. Allí estaremos bajo las órdenes del estereotipo de adolescente lleno de granos que sigue todos los instructivos al pie de la letra. Además de hacer hamburguesas y papas fritas, aprenderemos la mecánica básica del juego. Una vez que nos sentimos listos para empezar a jugar, nuestro personaje abre su propio restaurante con la ayuda de un préstamo bancario.
Así se cocina en Order Up!
La jugabilidad es bastante simple. Los clientes entran al restaurante, el mozo los atiende y trae la orden a la cocina. Al presionar sobre la orden podemos ver la lista de ingredientes a preparar y la acción correspondiente. Por ejemplo, las papas fritas deben freírse, y para eso hay un medidor con dos flechas que indica el punto en el que se encuentra la comida, con ambos extremos representando crudo y quemado. Una de las flechas siempre se mueve más rápido que la otra, así que hay que lograr que ambas queden en el centro de la barra. Con un simple movimiento del Wiimote podemos sacar un poco la freidora del aceite y la flecha superior volverá a su lugar de inicio; nuevamente se moverá más rápido que la otra, pero esta vez ambas llegarán al medio. Esta mecánica es igual para los alimentos que deben cocinarse.
Después hay ciertos ingredientes que hay que cortar, algo que también se hace con un movimiento del Wiimote. En el caso de los tomates y el resto de los ingredientes que deben cortarse, es necesario coordinar el movimiento con lo indicado en el juego. Cada ingrediente preparado recibe una calificación, y la suma de todas arroja el resultado final del plato.
A simple vista la mecánica puede parecer muy simple, y en sí lo es, pero lo complicado comienza cuando hay que atender más de un pedido a la vez. Un día de trabajo consiste en seis mesas con entre cuatro y seis pedidos. El problema de tener varios pedidos al mismo tiempo es que el resto de los platos se enfrían y los clientes no quedan contentos. Cuando un cliente está satisfecho da más propina, y eso sirve para remodelar el restaurante, comprar nuevas recetas, especias y contratar asistentes. Los asistentes se encargan de los ingredientes que les indiques, aunque por lo general su nivel no es muy alto y los resultados no son muy buenos. Para variar la jugabilidad también hay algunos minijuegos que consisten en librar el restaurante de una infestación de ratas o lavar los platos bajo la dura mirada del inspector de salubridad. Son muy simples y divertidos por un corto período de tiempo, pero funcionan bien como agregado.
Donde más se destaca Order Up! es cuando hay diferentes pedidos esperando. Cortas tomate para uno, salteas ajo para otro y fríes papas para un tercer cliente. Tratar de manejar todo al mismo tiempo puede ser muy divertido y satisfactorio. También hay que tener en cuenta los detalles de los pedidos, ya que algunos clientes piden diferentes especias en su comida.
Arte, progresión y control
Gráficamente, Order Up! presenta un arte caricaturesco que le sienta muy bien, porque todo en este juego es exagerado: desde los clientes y su manera de pedir y calificar la comida hasta la simpleza y el humor. Desde el principio, cuando el chef cae del avión por un agujero, se nota que en ningún momento se toma en serio, y esa es una de sus mejores cualidades. Order Up! no se presenta como el super simulador de cocina; es simple y promete robarte algunas horas de tu día para divertirte.
A medida que los críticos culinarios visitan el restaurante, este va sumando estrellas, y eso te dará dinero para seguir mejorando el establecimiento y comprar recetas. También puedes comprar otros locales y variar con diferentes tipos de comida, como la mexicana y la italiana. Finalmente, podrás llegar a un torneo de chefs en el que deberás probar todo tu poderío.
El funcionamiento del Wiimote está muy bien logrado y es sorprendentemente receptivo. Mientras que con el Nunchuk podemos movernos a través de la mesa, el Wiimote nos sirve para hacer el resto de las cosas, como maniobrar las diferentes herramientas de la cocina.
Una de las cosas más criticables de Order Up! es su duración, ya que será difícil sacarle más de seis u ocho horas, principalmente porque es muy fácil. Para satisfacer a la mayoría hay un modo «difícil» en el que la diferencia más notable es la desaparición de la barra que indica el estado de la comida, pero ni siquiera así resulta tan difícil como nos gustaría. En Neoteo nos moríamos por hacer un desafío para ver quién era el verdadero maestro de la cocina, pero resulta que Order Up! no trae soporte multijugador, ni en línea ni en la misma consola. No entiendo por qué habrán tomado esta decisión, pero puedo decirles que es un desperdicio enorme.
Order Up! frente a Cooking Mama
Si has jugado a Cooking Mama para Nintendo DS, tendrás una idea de qué te espera con Order Up!, pero no cometas el error de creer que son similares, porque hay diferencias notables. La más evidente es que en Cooking Mama solo nos encargamos de la cocina, mientras que en Order Up! somos los dueños del restaurante y debemos mejorarlo con el dinero que ganemos. El otro factor que los separa es la profundidad: mientras que en el juego para DS lo único a nuestra disposición son las técnicas de cocina como cortar, freír y asar, en Order Up! hay diferentes tipos de comida, restaurantes, recetas y especias, lo cual lo hace más variado y, a la larga, más duradero.
Si no tienes una Wii, siempre queda Pizza Tycoon
En caso de que este estilo de juegos te interese y no tengas una Wii, hay un juego muy viejo que con los años se convirtió en un clásico de culto. En 1994 MicroProse nos deleitó con Pizza Tycoon, un juego en el que debíamos crear nuestra propia pizzería y crear pizzas nuevas y exóticas. También había que pelear contra la competencia con técnicas poco honorables, como infestarle la cocina de ratas o hacer un trato con la mafia para que acabe con su negocio. Puedes descargarlo desde aquí.
Veredicto
En definitiva, Order Up! es un juego extremadamente simple y adictivo. Si la temática te interesa, no hay razón para no probarlo. La única razón por lo bajo de su puntaje es que su misma fortaleza es su debilidad: la simpleza lo termina convirtiendo en un juego corto y fácil, lo que no permite mostrar todo su potencial.
Puntuación: 78%
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