Desde hace un tiempo se está investigando la posibilidad de generar energía eléctrica a partir de las olas, posibilidad casi cierta pero bajo desarrollo. Esta compañía británica ha conseguido fondos por 24 millones de dólares (15,787 millones de euros) para investigación y desarrollo.
Una boya anclada al fondo marino
La compañía británica Orecon estaría fabricando una boya de 40 metros de diámetro, que anclada a 6,4 kilómetros de la costa podría generar 1.5 megawatts para el año 2010. Lo novedoso es que hasta ahora estas "boyas" no estaban ancladas al suelo marino, mientras que esta nueva sí lo estaría, además de tener una forma particular. Las múltiples "cámaras", ubicadas de manera hexagonal y firmemente ancladas al fondo, evitarían que la boya se hunda como le pasó hace poco a una compañía competidora.
Los desafíos van más allá de la técnica
Por otra parte, los desafíos técnicos parecen no ser los únicos impedimentos a quienes pretendan hacer desarrollos de ese tipo, ya que los permisos gubernamentales y las condiciones particulares necesarios son difíciles de conseguir. Conseguir los permisos es un proceso largo y tedioso, incluso para compañías, y conseguir un lugar con suficientes olas como para "alimentar" la maquinaria, pero no demasiadas como para ponerla en peligro, es también complicado.
A pesar de las dificultades, el premio es grande y gracias a eso hay quien lo intenta. De lograr su cometido, estas empresas generarían energía limpia a partir de un "recurso" todavía no explotado y prácticamente infinitamente renovable. Servirían además para que otras empresas balanceen con un poco de verde sus demás actividades (que es obligatorio en algunos países). Afortunadamente, para nosotros (usuarios finales), esto sólo puede significar energía limpia y menos contaminación, ya que, en caso de que no funcione, nadie pierde nada.
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