Se dice que es un mercado amplio y que las ideas son infinitas, pero cuando las compañías comienzan a crecer demasiado, empiezan a molestarse entre ellas. Intereses encontrados, objetivos obstaculizados y conceptos presentados como originales pero que son de dudosa inspiración sirvieron siempre para que los gigantes se peleen entre ellos. Mares de tinta se han escrito sobre los conflictos entre las compañías informáticas y del entretenimiento, que han visitado tantos juzgados como convenciones y conferencias. Por esto son Peleas de gigantes: cuando las compañías informáticas se atacan.

Peleas de gigantes: Cuando las compañías informáticas se atacan
Peleas de gigantes: Cuando las compañías informáticas se atacan

La idea de ocuparnos un rato de rememorar las peleas de gigantes de las más influyentes compañías informáticas y del entretenimiento ha surgido del contexto actual, donde además de vivirse las consecuencias de las peleas de las que hablaremos, se desarrollan otras, como la de Facebook y Yahoo!, que en estos momentos se están intercambiando demandas como si fueran la ropa de dos amigas adolescentes vistiéndose para una fiesta. Para quien no esté enterado, la demanda de Yahoo! a Facebook por 10 patentes de las cuales no recibe regalías inició la furia de la compañía de Zuckerberg, que anteayer arremetió con una contrademanda indicando que Yahoo! no respetaba las condiciones de esas patentes sacando rédito de la red social con publicidad y recomendaciones de contenido online. Las patentes son así, y estos dos gigantes que eran socios hoy se están apedreando como si nunca hubieran chocado manos. Buscando en los anales de la historia reciente de la informática, hemos seleccionado solo algunos de los litigios más interesantes por contenido y por consecuencias entre compañías en los últimos 10 o 12 años.

Intel vs AMD

El Barcelona vs Madrid, el River vs Boca, el Brasil vs Argentina del hardware tiene sus representantes en Intel y AMD. La pionera Intel nació en 1968 y desde entonces ha estado en lo más alto en cuanto a ventas y desarrollo. Cuando salió AMD a pelearle el papel monopólico, muchos nos sorprendimos ante su capacidad para hacerlo, dada la desventaja de tiempo, recursos e infraestructura. Sin embargo, AMD nunca ha sentido que, en los números reales, fuera una competencia justa para Intel, y por eso en junio de 2005 presentó una demanda antimonopolio contra Intel.

48 páginas tenía el informe y demanda de AMD, que intentaba doblegar la resolución de los reguladores japoneses que habían acusado a Intel de violar las leyes antimonopolio y de poner trabas a AMD. 38 compañías fueron identificadas por estos últimos como víctimas de coacción por parte de Intel. Luego de varios pasos por las cortes, se reguló más la competencia entre ambas empresas e Intel desembolsó 1.250 millones a AMD. Pero cuando Intel quiso revisar los tratados del acuerdo en 2009, le pidió a AMD los papeles de esos juicios y esta contestó que había perdido los documentos. Desde entonces, la relación es aún peor.

La industria musical contra Napster

No sabemos si Shawn Fanning creó Napster sabiendo que iba a generar la mayor controversia de todos los tiempos en cuanto a piratería, y que iba a desatar un debate que hoy sigue vigente; pero que la generó, no hay dudas. En 1999, Napster vio la luz como la primera red P2P masiva, donde descargar MP3 era tan fácil como buscar y presionar un botón. A las compañías discográficas y a una gran cantidad de artistas esto no les gustó nada.

Las demandas empezaron a llegar en cantidad cuando Metallica se animó a denunciar a este motor de búsquedas, identificado como el iceberg que estaba hundiendo a la industria musical. La razón fue que “I Dissapear”, uno de los temas más escuchados de la historia del rock, se había filtrado y se distribuía antes de que saliera el disco. Esto llevó a Lars Ulrich, baterista de la banda, a ser la cara famosa de la embestida contra Napster y la distribución de contenido con derechos de autor (The Offsprings, por ejemplo, abogaron por Napster). El toque de queda lo impuso A&M Records junto a otras compañías, que acusaron a Napster de que sus usuarios infringían directamente los derechos de autor, y a Napster de oficiar encima como cómplice y proveedor del medio para realizar el delito. En junio de 2001, Napster cerró su servicio, pero lo que significó es parte de los cimientos de cualquier disputa actual sobre derechos de autor.

Microsoft vs Sun Microsystems

Los tironeos de pelo entre la compañía radicada en Redmond y la situada en Santa Clara llevan más de una década de duración, pero el momento más tenso del conflicto llegó en 2002, cuando Microsoft comenzó a desplegar planes menos sutiles para dominar la arena de los servicios web con el lanzamiento final de Visual Studio .NET, con el innovador MSIL, que puso en jaque la captura asegurada del desarrollador de software por parte de Sun y sus asociados.

La respuesta de Sun fue Sun Open Net Environment (ONE), que incluyó software enfocado a servidores, herramientas de desarrollo y muchas otras funciones que equilibraron de nuevo el tablero. Mientras esto ocurría, se sucedieron litigios por todo tipo de argumentos, por los que Microsoft tuvo que pagar 20 millones de dólares a Sun, la compañía comprada por Oracle. En 2002, una combinación entre America Online y Sun llenó en menos de dos meses a Microsoft de demandas, con acusaciones de ser un monopolio extendido a múltiples ramas, lo que propiciaba la falta de libertad para Sun, que además estaba que hervía por la falta de compatibilidad nativa entre Windows XP y Java. El juicio resolvió que Java tenía que estar en XP y Microsoft hizo todo para impedirlo. El resultado ya lo conoces.

SFU vs The Pirate Bay

El caso Napster dejó abierta la posibilidad de que las agencias protectoras de los derechos de los autores (eufemismo de “intereses económicos corporativos”) pudieran hacer una razzia contra todas aquellas redes P2P o protocolos que sirvieran para la piratería. En 2009, el objetivo fue The Pirate Bay, aunque se lo venía siguiendo legalmente desde 2005.

Acusados de promover la violación de leyes que protegen los derechos de autor y ayudar a la puesta a disposición de contenidos protegidos, los responsables del sitio de origen sueco fueron sentados en el banquillo y vilipendiados públicamente, con una cobertura mediática que solo podría superar el reciente caso Megaupload.

The Pirate Bay ganaba 3 millones de euros por año, según las estimaciones presentadas en el caso, pero producía pérdidas veinte veces más altas a las compañías discográficas, del software y del cine. La página se intentó cerrar cientos de veces y, al final del juicio en 2009, se los condenó a un año de cárcel y a compensaciones por 2 millones y medio de euros. La importancia de este juicio y sus repercusiones fue altísima, porque fue la primera vez que se condenó a personas responsables del sitio.

Luego hubo un segundo juicio. El proceso comenzado en 2010 inauguró la era de los ataques a los cyberlockers, que terminó con The Pirate Bay quitando el tracker a los torrents y promoviendo los magnet links.

Apple vs Adobe (Flash)

El enfrentamiento, conocido como Flash of the Titans (juego de palabras con Clash of the Titans [choque de titanes]), tiene muchas aristas. En primer lugar, la pelea no ha sido tan legal como discursiva, aunque en ella hayan participado el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y la FTC para analizar prácticas monopólicas de parte de Apple.

Lo que sucedió es que a Steve Jobs nunca le convenció Flash para sus smartphones. Los argumentos rondaron lo cerrado y propietario del entorno, la no necesidad de alternativas, la seguridad y el desempeño, el consumo de Flash, su inutilidad ante las pantallas táctiles y, sobre todo, que el desarrollo depende de terceras partes a través de los kits. Luego de peleas, ideas y vueltas, denuncias y juicios pequeños más publicitarios que serios, Adobe reconoció un poco de razón a Apple y desistió del desarrollo de Flash cerrado en móviles, en pos de beneficiar la conversión a HTML5, por ejemplo, con Wallaby.

Google contra Microsoft

En los tiempos actuales, lo que pase con Google y Microsoft produce un temblor equivalente a tener a Godzilla, los Zords, los Evas, los Varitechs y los Cloverfields desfilando por nuestra ciudad. Su enfrentamiento es constante, ya que sus intenciones e intereses se rozan todo el tiempo. Quedándonos en lo reciente, en 2007 se dieron con todo por asuntos de patentes que reclamaban de ambos lados. En 2009, el conflicto fue por Google Docs y Office 2010.

En agosto de 2011, Google y Microsoft compartieron ring por Android a través de Twitter, ya que el primero acusó al segundo (y a Apple y a Oracle) de compartir la compra de patentes y acciones de Novel Inc., en una clara intención de disminuir el avance de Android. Más tarde en ese año, Google demandó a Bing cuando descubrió que este usaba algunos de sus resultados.

Actualmente, la confrontación responde a que Microsoft acusó a Google de no respetar la configuración de privacidad en Internet Explorer. El problema está en las cookies y en el seguimiento que realizan de los usuarios, tal y como sucede en el navegador Safari, que también tiene su litigio personal con los de Redmond. Google y Microsoft no se llevan nada bien; no es novedad.

Las patentes: la principal causa de los conflictos de Apple

El asunto de las patentes ha acabado con varias amistades entre compañías, que por rozarse en su afán de extender su imperio terminan en juicios conflictivos y con posibilidades de perder unos cuantos millones. Apple es un ejemplo recurrente en este aspecto. Recordemos la demanda de Apple contra Psystar por los clones de Mac. Siguiendo con Apple, la manzana se metió en problemas por patentes con nada más y nada menos que Nokia, que demandó a Apple sin que le temblara la mano, como hizo antes Creative. Para cerrar con la experticia de Apple en materia de patentes, su demanda a HTC queda de manifiesto.

Otros casos menores

El intercambio ilegal de música parecía ser una acusación perfecta para tirarle encima a los de MySpace. Universal Music fue de frente y le incrustó una multa gigantesca a MySpace por lo que hacían sus usuarios. Fue parte del principio del fin de esa red social en agonía, así como lo fue para los cyberlockers. También supimos de la demanda de Quanta a AMD por sus chips defectuosos, de la superguerra Nvidia vs Intel y de Viacom vs YouTube. No olviden a Microsoft peleándose con Tomtom por el Kernel de Linux y contra los creadores del scareware.

Esta ha sido, tal vez, la primera entrega de estas peleas de gigantes, pues además de existir muchos otros conflictos no tratados por diferentes razones (espacio y tiempo, en un 80%), los conflictos se suceden todo el tiempo. Es que cuando se es muy grande, no resulta complicado empujar a otro. Voluntaria o, ejem, involuntariamente. ¿Faltan muchos? ¿Qué conflictos recuerdas? ¿Cuáles te parecieron los más graves o los que más consecuencias tuvieron? ¡Hasta la próxima!