La ceguera ha sido un campo en el que la ciencia y diferentes inventos se han puesto de acuerdo para ayudar a quienes la sufren a tener una vida más cómoda y menos peligrosa. Con esa premisa, también han construido un perro guía robótico basado en Kinect. La fiera de metal se mueve solo cuando su amo se lo indica y, a través de una característica voz femenina, le va indicando al usuario la lectura que hace del ambiente.
Kinect para algo más que entretenimiento
Hablar de Kinect no es solo hablar de formas ociosas de pasar el tiempo o de actividades estrafalarias que apelan solo a divertirse con las maneras de manejar el ordenador o con lo que sea que ofrezca esta tecnología; también tiene aplicaciones que solucionan o al menos asisten algunos problemas de salud, como la ceguera. Después de ver al dispositivo de Microsoft actuar en diferentes plataformas como un mando de control futurista, ahora nos llega un vídeo en el que vemos una de las aplicaciones más útiles del Kinect, un perro guía robótico para las personas ciegas.
La compañía japonesa encargada de su construcción afirmó de manera velada que este es uno de los inventos con Kinect más importantes hasta la fecha y, teniendo en cuenta su utilidad, es difícil estar en desacuerdo. El perro guía robótico, también llamado lazarillo, actúa como un asistente físico con soporte virtual que, utilizando Kinect, realiza un análisis concienzudo del ambiente que lo rodea con el fin de darle a su controlador la seguridad necesaria para circular sin sufrir accidentes.
https://www.youtube.com/embed/n5jckUTr-rUAsí funciona el lazarillo robótico
Gracias a un trabajo conjunto muy sofisticado entre la compañía japonesa NSK y la Universidad de Electro-Comunicaciones de Tokyo, el perro guía robótico fue construido con ruedas en sus extremidades para moverse. El sistema utiliza la presión manual que ejerce la persona no vidente para darle al canino la señal de que todo está listo para partir. Es entonces cuando el robot demuestra su valía y comienza a darle al usuario indicaciones sobre el entorno cercano y los potenciales obstáculos. Además, le indicará cómo sortearlos o, mediante sus movimientos, el lugar donde deberá comenzar una acción, como ocurre al subir la escalera del vídeo. Eso sí, todo con una hermosa voz femenina.
Tal y como se observa en el vídeo, el robot canino puede adoptar diversas formas según los obstáculos que se le presenten, pero las que primarían serían las que permiten subir o bajar escaleras y la opción de paseo, que es cuando utiliza sus ruedas para desplazarse por el terreno. Según el estudio presentado por NSK, las versiones futuras de este invento podrían albergar la posibilidad de incluir un GPS y mandos de voz por parte del usuario para indicarle el lugar al que ir, por ejemplo. El perro guía robótico por ahora parece un poco lento, incómodo y ruidoso, pero siempre es bueno saber que hay algo nuevo en el horizonte de la ciencia para ayudar a quienes lo necesitan.
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