El Raspberry Pi se ha convertido en la base de innumerables proyectos DIY, y los GIF animados siguen siendo uno de los formatos estrella de la Web. Era inevitable que alguien uniera ambas cosas. Ese alguien es Nick Brewer, creador de PIX-E, una cámara basada en un Raspberry Pi Zero con carcasa impresa en 3D y alimentada por una batería 18650 que ofrece hasta ocho horas de autonomía.
El método tradicional para crear un GIF animado suele implicar grabar un vídeo y luego procesarlo para extraer los cuadros. Aunque ya existen herramientas que simplifican este proceso, Nick Brewer decidió ir un paso más allá y construir su propia cámara que captura GIF directamente. No hay ciencia oculta detrás de un GIF: es simplemente una serie de cuadros de menor calidad y resolución que el vídeo convencional. Así que crear un GIF animado debería ser una tarea sencilla para cualquier cámara. En lugar de buscar un modelo existente, Brewer diseñó PIX-E.
El proyecto requiere diez componentes en total. En la página oficial se encuentra la lista completa, pero en esta imagen se pueden identificar los principales: el Raspberry Pi Zero con su cámara, una tarjeta microSD, una batería 18650 conectada a un circuito de carga y regulación que convierte sus 3,7 V en 5 V, dos interruptores físicos (uno de gatillo y otro de encendido), un LED con su resistencia, y un módulo WiFi opcional para publicar los GIF directamente en Twitter. En el apartado de software se necesitan módulos como PiCamera, Gitcore y GraphicsMagick. Si se desea subir los GIF a Twitter, hay que añadir Twython a la configuración. Los pasos de software son numerosos pero fáciles de seguir, y no requieren conocimientos profundos.
Gracias a la carcasa impresa en 3D, el diseño final de PIX-E es muy limpio. Una vez que se tienen los componentes, adaptar las dimensiones es sencillo, aunque en teoría no hará falta porque sus entrañas son bien conocidas y de disponibilidad general. La batería interna se puede recargar sin desmontar la cámara. Según su capacidad, PIX-E puede funcionar entre seis y ocho horas sin interrupciones, suficiente para cualquier sesión. Con algunos extras (como una batería más grande y un hub USB), la PIX-E se transformaría en ordenador y cámara al mismo tiempo… pero esa es otra historia.