El 1 de octubre de 2026 se publicó un estudio de Northwestern University sobre polímeros supramoleculares con segmentos de carga organizados con precisión. En cultivos celulares, el diseño probado se asoció con neuritas más largas y ramificadas, más actividad de calcio y más sinapsis.

Un polímero con segmentos de carga organizados

El material está formado por estructuras fibrilares que contienen péptidos. En el diseño ensayado con neuronas, un segmento central con carga positiva queda entre dos segmentos negativos, de distinta longitud. Las estructuras pueden superar los 30 micrómetros; el resumen del estudio asocia las de esa longitud con una masa aproximada de mil millones de daltons.

El método de ensamblaje permite controlar la longitud y organizar los segmentos. Un proceso de autocapado limita el crecimiento de las estructuras.

Cómo se organizan las cargas alrededor de una neurona

Polímeros de Northwestern favorecen el crecimiento neuronal en cultivos

El segmento positivo central se ancla a la superficie neuronal, que tiene carga negativa. Los segmentos negativos conectados permanecen cerca de la célula y son dinámicos.

Qué observaron en los cultivos celulares

En cultivos de neuronas corticales, el polímero con el patrón seleccionado se relacionó con neuritas —prolongaciones de las neuronas— más largas y ramificadas. Northwestern informó de que, tras siete días, la actividad global de calcio de las neuronas tratadas era cuatro veces la de las no tratadas. Después de 14 días, las células tratadas presentaban más sinapsis que las células no tratadas.

En cultivos de células progenitoras neurales humanas, Northwestern describió grupos tridimensionales elevados conectados por axones. Son observaciones en cultivos celulares: por sí solas no demuestran que el material sea eficaz como tratamiento en animales o personas.