Shopify encaja mejor si quieres delegar la infraestructura; PrestaShop autogestionado, si necesitas controlar el código y el alojamiento y puedes asumir su mantenimiento. La diferencia práctica entre ambos empieza ahí: quién se ocupa de la parte técnica mientras tú gestionas productos, pedidos y clientes. El software gratuito de PrestaShop elimina el coste de la licencia, pero el funcionamiento de la tienda tiene otras partidas.
Esta comparación se centra en una instalación de PrestaShop que administra tu equipo o un proveedor contratado por ti. Si eliges una oferta con alojamiento gestionado, el reparto de tareas dependerá de ese servicio.
Cómo se reparten el control y el trabajo técnico
| Dimensión | PrestaShop autogestionado | Shopify |
| Modelo de funcionamiento | Software de código abierto instalado en el alojamiento que elige el operador. | Plataforma alojada que se contrata por suscripción. |
| Control del código | El código fuente se puede descargar y modificar. | Personalización mediante temas, aplicaciones y API dentro de los límites de la plataforma. |
| Infraestructura | El operador selecciona el alojamiento y organiza su administración. | El alojamiento forma parte del servicio gestionado. |
| Trabajo técnico | Actualizaciones, servidor, copias de seguridad y compatibilidad se reparten entre el equipo y sus proveedores. | La infraestructura está gestionada por el servicio; el equipo configura la tienda y sus aplicaciones. |
| Partidas del presupuesto | Alojamiento, módulos, pagos, implantación y mantenimiento, con licencia de software gratuita. | Suscripción, aplicaciones, pagos y trabajo de adaptación contratado. |
La decisión empieza por quién se ocupa de la parte técnica
Shopify vende un servicio alojado por suscripción. La plataforma y el alojamiento forman parte del mismo servicio, de modo que no tienes que contratar y administrar un servidor por separado para poner en marcha la tienda. Es una opción coherente si quieres concentrarte en la actividad comercial y reducir las decisiones de infraestructura.
PrestaShop es software de código abierto que puedes descargar y modificar. En una instalación autogestionada, eliges dónde alojarlo y quién lo mantiene. Puedes encargarte tú, contar con un equipo técnico o contratar ese trabajo: autogestionado no significa hacerlo todo personalmente.
La pregunta útil es concreta: ¿necesitas decidir cómo funciona el sistema por dentro o prefieres que el proveedor gestione esa capa? Tener acceso al código aporta margen para desarrollar soluciones propias. Delegar la infraestructura evita que el servidor se convierta en otra tarea cotidiana del negocio.
Qué tareas y decisiones deja cada modelo en manos del equipo
Alojamiento y mantenimiento: un servicio integrado o una instalación propia
Con PrestaShop autogestionado, el alojamiento es una elección del operador. También hay que repartir las tareas de actualización, mantenimiento del servidor, copias de seguridad y comprobación de compatibilidad. Parte de ese trabajo puede estar incluida en el contrato de alojamiento o de mantenimiento; importa concretar quién asume cada tarea.
En Shopify, el alojamiento está integrado en el servicio. Ese reparto reduce el trabajo sobre la infraestructura, aunque sigues teniendo que configurar la tienda, gestionar el catálogo, seleccionar aplicaciones y organizar los pagos. Delegar el servidor deja más tiempo para esas decisiones, pero no las toma por ti.
Para un equipo pequeño, esta diferencia puede pesar más que una larga lista de funciones. Si nadie tiene asignado el mantenimiento técnico, una instalación propia introduce un trabajo que tendrás que contratar o incorporar a tu rutina. Si ya dispones de desarrolladores y necesitas intervenir en el sistema, ese mismo trabajo puede formar parte de una estrategia de control.
Facilidad de uso: cuenta también lo que ocurre después de abrir
La comodidad de un servicio gestionado está en reducir las decisiones sobre el entorno técnico. Por eso Shopify resulta una alternativa razonable para quien empieza y no quiere administrar servidores. PrestaShop autogestionado permite decidir sobre ese entorno, pero exige coordinar más piezas.
Mira más allá del día de lanzamiento. Una tienda seguirá necesitando cambios, extensiones y mantenimiento. Antes de elegir, determina quién resolverá una incompatibilidad tras una actualización y quién atenderá una incidencia del alojamiento. Esas responsabilidades forman parte de la experiencia de uso, aunque no aparezcan en el escaparate.
El coste de la plataforma no es el coste total de la tienda
PrestaShop: licencia gratuita y presupuesto por componentes
Puedes descargar y modificar PrestaShop sin pagar una licencia de software. Para calcular el presupuesto de una instalación propia, suma las partidas que requiere tu configuración:
- Alojamiento: el servicio y los recursos donde funcionará la tienda.
- Módulos y diseño: las extensiones de pago y el trabajo de adaptación que elijas.
- Pagos: las condiciones de la pasarela y los módulos asociados.
- Implantación: instalación, configuración y desarrollo.
- Mantenimiento: actualizaciones, copias de seguridad, compatibilidad y asistencia técnica.
El acceso al código te permite modificar la tienda; llevar esas modificaciones a producción requiere trabajo. Si lo hace tu equipo, consume tiempo. Si lo encargas fuera, forma parte del presupuesto contratado.
Para comparar propuestas, pide que separen la puesta en marcha del mantenimiento recurrente. Un presupuesto que incluye instalar la tienda y otro que también cubre actualizaciones y asistencia corresponden a servicios distintos.
Shopify: suscripción, aplicaciones y cobro de los pedidos
En Shopify, el presupuesto parte de la suscripción. Añade las aplicaciones de pago que utilices, las adaptaciones contratadas y los costes de cobrar pedidos. La cuota facilita identificar una partida recurrente, pero el gasto de la tienda también depende de sus extensiones y de la vía de pago elegida.
Shopify Payments es el servicio de pagos integrado de Shopify. El procesamiento de un pago tiene su propio coste. Cuando utilizas un proveedor externo, Shopify puede aplicar además una comisión por transacción, según las condiciones correspondientes.
La documentación de Shopify sobre comisiones de transacción con proveedores externos explica que ese cargo se añade al procesamiento del proveedor y contempla excepciones por métodos de pago y tipos de pedido. Su fórmula utiliza el importe de los productos tras los descuentos, más impuestos y gastos de envío, multiplicado por la tasa aplicable.
Para preparar tu presupuesto, empieza por la vía de cobro que vas a utilizar. Después separa sus cargos de la suscripción y de las aplicaciones. Así podrás valorar el coste del conjunto con las condiciones de cada servicio.
Personalización, mantenimiento y responsabilidades de seguridad
Personalización: modificar el sistema o trabajar dentro de la plataforma
PrestaShop autogestionado es la opción más directa cuando acceder y modificar el código constituye un requisito del proyecto. Puedes intervenir en la instalación y elegir la infraestructura que la sostiene. Esa libertad resulta útil para un equipo que necesita desarrollar soluciones propias y mantenerlas.
Shopify también permite personalizar la tienda mediante temas, aplicaciones y API, las interfaces con las que otros programas se comunican con la plataforma. El desarrollo se realiza dentro de los límites del servicio. Para decidir, describe la modificación concreta que necesitas y valora cómo encaja en ese entorno.
Conviene distinguir el diseño del escaparate del comportamiento del sistema. Cambiar la apariencia y modificar una lógica interna son trabajos diferentes. Tener clara esa diferencia ayuda a evitar que una necesidad de desarrollo se descubra después de haber elegido plataforma.
Mantenimiento: las modificaciones también necesitan continuidad
En una instalación propia, las actualizaciones y las extensiones deben seguir funcionando juntas. Cuanto más trabajo específico encargues, más importante será incluir su mantenimiento en el proyecto. No basta con asignar quién desarrolla una modificación: también necesitas saber quién revisará su compatibilidad cuando cambie la instalación.
Hay empresas para las que esa carga ha influido en la decisión de cambiar. Frank Gosdschan, director general de Veneta Blinds, describió que mantener su anterior tienda con PrestaShop se había vuelto cada vez más pesado para su negocio y que el paso a Shopify automatizó procesos manuales. Es la experiencia de esa empresa, ligada a sus necesidades y a su instalación.
Seguridad y rendimiento: el reparto de responsabilidades importa
Con PrestaShop autogestionado, las tareas de seguridad se reparten según los servicios que contrates y el trabajo que asuma tu equipo. Las actualizaciones, el servidor y las copias de seguridad necesitan responsables definidos.
Shopify afirma que su plataforma cumple PCI DSS de nivel 1, el estándar de seguridad para el tratamiento de datos de tarjetas. También incluye certificados TLS/SSL para los dominios conectados, según su descripción oficial del servicio. Estos certificados protegen la conexión cifrada entre el navegador y la tienda.
En rendimiento, una instalación propia obliga a tener en cuenta el alojamiento, los recursos del servidor y la optimización. En el servicio gestionado, la infraestructura queda en manos de Shopify. Para tu equipo, la consecuencia es quién podrá intervenir en esa capa y quién se encargará de mantenerla.
Qué plataforma encaja con tu equipo
Elige Shopify si tu prioridad es reducir la gestión de infraestructura. Encaja con quien quiere operar una tienda sin administrar servidores y acepta desarrollar dentro de los límites de una plataforma alojada. Incluso un equipo con experiencia técnica puede preferir ese reparto para dedicar sus recursos a otras tareas del negocio.
Elige PrestaShop autogestionado si necesitas acceso al código y control sobre el alojamiento. Encaja con equipos capaces de mantener la instalación o de contratar ese trabajo de forma continuada. El requisito práctico es reservar recursos para el desarrollo y el mantenimiento, además de la puesta en marcha.
Antes de contratar, concreta el alcance con estas comprobaciones:
- En PrestaShop, asigna quién actualizará la instalación, comprobará los módulos y gestionará las copias de seguridad.
- En Shopify, determina cómo se resolverán las personalizaciones imprescindibles mediante las herramientas y límites del servicio.
- Para ambas opciones, separa implantación, gasto recurrente y costes de cobro en el presupuesto.
Si el acceso al código y la elección del servidor son requisitos irrenunciables, PrestaShop autogestionado se ajusta mejor a ese proyecto. Si el objetivo es delegar esa infraestructura, Shopify ofrece ese modelo mediante su servicio por suscripción.