El universo Linux nos ha acostumbrado a una enorme cantidad de distribuciones que podemos modificar y adaptar a nuestro gusto. Pero cuando la seguridad de un ordenador no es negociable, hace falta algo especial. Ese algo es Qubes OS, un sistema derivado cuyo papel principal es actuar como hipervisor, compartimentando aplicaciones y entornos de trabajo específicos para impedir que un ataque único haga caer a todo el ordenador y su contenido.
La seguridad informática actual necesita un cambio, todos sabemos eso. Lo que no sabemos con exactitud es cómo implementarlo. Los métodos tradicionales de protección están perdiendo efectividad a una velocidad escalofriante, a lo que se suman situaciones extremas como las malas prácticas de algunos administradores o la aparición de bugs que llevan años dormidos en el código. Una técnica relativamente popular es encerrar procesos en un sandbox. Si bien ayuda a contener muchas amenazas, la realidad nos indica que no es imposible para una pieza de malware escapar de un sandbox, y una vez que lo hace, bueno... digamos que nadie quiere eso.
Un enfoque diferente: aislamiento por máquinas virtuales
La aproximación de Qubes OS es un poco diferente. Tal y como lo explican sus responsables en el sitio oficial, Qubes OS ofrece seguridad a sus usuarios a través de un mecanismo que mantiene aislados a varios dominios o «zonas de seguridad» (por ejemplo, uno para el procesador de texto y otro para el navegador web). En otras palabras, el sistema utiliza al hipervisor Xen, y cada uno de esos dominios es en sí mismo una máquina virtual. Si estás pensando en herramientas como VirtualBox, lo cierto es que Qubes OS va más allá. Tanto VirtualBox como sus competidores directos son hipervisores del tipo 2, y al final del día brindan la misma seguridad que el sistema operativo anfitrión. En cambio, Qubes OS equivale a un hipervisor del tipo 1, por lo que trabaja directamente «sobre el metal»
Qubes OS 3.0 y lo que viene
Qubes OS alcanzó su versión 3.0 la semana pasada. Entre sus avances detectamos la aparición de Xen 4.4, además de la incorporación de HAL (Hypervisor Abstraction Layer), que permite cambiar los hipervisores con mayor facilidad. El único problema es que la curva de aprendizaje en Qubes OS no ofrece piedad. Esto no es Ubuntu, damas y caballeros. Qubes OS carga con limitaciones importantes en compatibilidad de hardware, y aún deben añadir soporte UEFI, pero todo esto mejorará con la llegada de la versión 3.1, que incluirá una versión Live USB. Hay que estar atentos.