¿Buscas un RPG puro y duro? ¿Deseas toneladas de stats y controlar cada aspecto de tu personaje hasta el más mínimo detalle? Bueno... no encontrarás eso en este juego en línea, pero una cosa sí es segura: Cuando quieras darte cuenta, llevarás varias horas pegado a la pantalla. Una misión tras otra, hordas interminables de monstruos, un dios furioso que se burla de ti por el canal de chat, fuerza en los números y dispararle a todo lo que se mueva es la premisa de Realm of the Mad God, una formidable y maligna creación de la gente de Wild Shadow Studios.

Realm of the Mad God: Tu próxima adicción en MMO
Realm of the Mad God: Tu próxima adicción en MMO

La premisa: todos contra el dios Oryx

Un dios mitad loco, mitad enojado ha decidido alimentar a su infinita legión de monstruos, ¿y qué mejor comida para ellos que héroes dispuestos a enfrentarlos? Trece clases de personajes, todos ellos con habilidades diferentes, pero compartiendo un objetivo: Sacarle a locura al dios Oryx a puro disparo y conjuro. Y la trama... se termina allí. No hay diálogos o conflictos políticos o intereses ocultos: Es el clásico “Todos contra El Malo”, y El Malo lleva las de ganar. Tampoco encontrarás una superproducción a nivel de gráficos y sonido. En lo visual, te hará recordar a un juego de NES, mientras que el sonido es una mezcla de “uuughs” y “garrrgs” cada vez que alguien reciba daño. Pero hay algo sobre este juego, y es que no podemos dejar de jugarlo. Mi “experiencia programada de quince minutos” se robó dos horas completas, y fue bastante complicado dejarlo a un lado para escribir estas líneas.

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Un juego difícil de clasificar

Realm of the Mad God es bastante complejo de clasificar. Incluso sus desarrolladores de Wild Shadow Studios y Spry Fox recurren al trabalenguas del “Shooter MMO de fantasía cooperativo”. Teniendo al Nexo como punto de partida (lugar donde los jugadores pueden descansar de las interminables batallas e intercambiar items), todo personaje es arrojado directamente a la acción. Los mapas cambian de forma periódica (Oryx crea uno nuevo), pero las zonas tienen puntos en común. La playa es recomendada para aquellos que recién empiezan, mientras que acercarse a la zona central requiere un alto nivel, buen equipamiento, y sobre todo compañía. Hay grandes beneficios al formar grupos, comenzando por un aumento en los puntos de experiencia a repartir. Una vez que hayan muerto suficientes monstruos, incluyendo a algunos de los “jefes” que sirven al Dios Loco, el mismísimo Oryx invocará a todos los jugadores presentes en un servidor al mismo tiempo (sí, todos), para un “mano a mano” de proporciones épicas. Morir no debería ser visto como algo terminal en el juego, ya que un personaje caído acumulará puntos de fama que podrán ser usados más adelante.

Micro-transacciones opcionales y una advertencia

El juego se financia a través de micro-transacciones, y de hecho, lo único que puedes comprar es oro, el cual a su vez puedes gastar en los clásicos “items de vanidad”, en liberar ranuras para personajes adicionales (comienzas con sólo una ranura) y en adquirir más espacio de inventario entre otras cosas. El primer personaje es un Mago, bastante decente en lo que se refiere a habilidades, y a través de él podrás ir alcanzando determinados objetivos que permitirán el uso de otras clases. La mejor parte es que las micro-transacciones no son una imposición, sino más bien una alternativa. Realm of the Mad God está disponible a través de su página oficial, y como una “aplicación” dedicada en Google Chrome, que no deja de ser un acceso directo glorificado. Si vas a jugarlo, que sea con tiempo. No puedo dar garantías de que logres dejar el teclado a un lado...

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