El 15 de octubre de 2026, la oficina de Ritchie Torres anunció que el congresista presentaría la Power To The Players Act, una propuesta estadounidense para proteger la propiedad y el acceso a los videojuegos digitales. El plan también contempla que ciertos juegos puedan jugarse sin conexión cuando cierren sus servidores. El comunicado de la oficina de Torres describe una iniciativa legislativa, no una ley vigente.

Qué cambiaría para quienes compran videojuegos digitales

La propuesta plantea que comprar un videojuego otorgue su propiedad, en lugar de limitarse a una licencia para jugar. También busca proteger el derecho a jugar y transferir los juegos adquiridos, con el objetivo de preservar la posibilidad de revenderlos.

Para los títulos con funciones online, el plan exigiría un modo sin conexión antes de que cerrasen los servidores que los mantienen. El anuncio no promete que ese modo conserve todas las funciones online: describe la posibilidad de seguir jugando sin conexión, pero no concreta qué características estarían disponibles.

El papel de la Comisión Federal de Comercio

La propuesta encargaría a la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) establecer las regulaciones sobre la propiedad y el uso de los videojuegos comprados. El anuncio presenta así a la FTC como responsable de desarrollar esas normas.

El ejemplo de NBA 2K25

Para ilustrar el problema, la oficina de Torres citó NBA 2K25: indicó que la edición estándar costaba 69,99 dólares y la All-Star Edition, 99,99 dólares. También señaló que la retirada de las tiendas digitales estaba programada para el 30 de octubre de 2026 y el cierre de los servidores para el 31 de diciembre de ese año.