Skype es la herramienta principal que Microsoft ofrece para realizar videollamadas. La experiencia final depende de factores como la conexión, el dispositivo y su cámara, pero Microsoft Research trabaja en algo que supera por completo a Skype: el proyecto Room2Room, que propone colocarnos frente a una «copia» de la otra persona mediante realidad aumentada.
Después de muchos años e infinidad de anticipos a través de la ciencia ficción, las videollamadas ya están aquí y funcionan relativamente bien. Muchos usuarios ven la mensajería instantánea como una opción más rápida y eficiente, lo que nos hace pensar sobre el futuro de las videollamadas. No van a desaparecer, pero aún tienen mucho espacio para crecer. Según Microsoft Research, lo que falta es una buena dosis de realidad aumentada.
¿Cómo funciona Room2Room?
El proyecto Room2Room funciona así: un par de cámaras Kinect combinadas con un proyector digital capturan la imagen de una persona en tres dimensiones a tamaño completo y la proyectan sobre un mueble, como un sofá o una silla. También funciona en la otra dirección, por lo que el resultado es una videollamada en realidad aumentada, sin las limitaciones de las pantallas tradicionales. Una buena parte de Room2Room depende de los avances logrados con RoomAlive, otro proyecto similar que mencionamos a finales del año 2014.
Limitaciones y futuro
Las limitaciones más importantes de Room2Room están asociadas al hardware: es costoso, ocupa lugar y es difícil de configurar. También la fidelidad de las proyecciones es un problema, ya que la resolución sigue siendo muy baja para establecer detalles básicos, como hacia qué punto mira la otra persona. En resumen, probablemente estamos a décadas de ver un sistema así en nuestras salas, pero hay que comenzar en alguna parte, y Room2Room es sin duda un paso en la dirección correcta.