Las novedades del CES 2015 acaparan la atención de los medios especializados, y Samsung no se queda atrás: la compañía ha presentado su nuevo SSD portátil T1, con una capacidad de hasta un terabyte y velocidades de transferencia cercanas al medio gigabyte por segundo.
A pesar de los avances, la ecuación sigue siendo la misma: quien necesita velocidad, opta por unidades de estado sólido; quien prioriza la densidad, se decanta por discos duros convencionales. Las configuraciones híbridas son habituales (el GT80 Titan es un buen ejemplo) y permiten combinar lo mejor de ambos mundos. La portabilidad es otro factor clave, y ahí los SSD brillan: bajo consumo, sin partes móviles y tiempos de acceso excelentes. Ya hemos visto pendrives muy robustos, pero los SSD prometen desplegar todo su potencial, y eso es lo que Samsung busca con su nueva unidad T1.
El Samsung T1 mide 71 por 53 milímetros, casi como un teléfono móvil. Internamente, toma prestadas varias ideas del SSD 850 EVO, con reducciones de tamaño y optimizaciones para la interfaz USB 3.0. Gracias a ello, Samsung anuncia un rendimiento sostenido de hasta 450 megabytes por segundo, una cifra habitual en muchos SSD, pero impresionante en unidades externas. El entorno empresarial, y quienes necesitan un control estricto de sus datos, también encontrarán atractivo el soporte de cifrado AES de 256 bits.
Samsung ha confirmado que el SSD T1 estará disponible en versiones de 250 GB, 500 GB y un terabyte, con precios oficiales de 180, 300 y 600 dólares respectivamente. Aunque los precios son elevados, la compañía compensa con tres años de garantía. Los primeros Samsung T1 llegarán a las tiendas en unas dos semanas, entre el 19 y el 21 de enero.