Quizá por nuestras desventuras, por el trato que le damos al planeta o por la infelicidad que los pobladores, descendientes de los simios, demuestran a diario, desde los remotos e inexplorados confines del arcaico Universo nos acaban de tirar una piedra. Por suerte tuvieron mala puntería: la piedrita, del tamaño de medio campo de fútbol americano, pasará cerca de nosotros, a solo 24.000 kilómetros, entre el viernes y el sábado próximos. Para ver esta pifia, salió una representación animada de la NASA que hace las veces de simulación del asteroide DA14 que “rozará” la Tierra.
La animación de la NASA
Desde el inicio de los tiempos, si es que existe tal cosa, las piedras han sabido moverse de un lado a otro en el espacio, trasladando sus portentosas masas a través de millones de kilómetros, chocando contra algún planeta, estrella o satélite, o siendo tragadas por los inodoros negros espaciales sobre los que Stephen Hawking ha hablado bastante. Con una nomenclatura más científica, los asteroides han sido vigilados de cerca desde que los humanos desarrollamos la astronomía, porque sus trayectorias podrían terminar coincidiendo con nuestra órbita y desencadenar nuestra extinción o, al menos, un gran machucón en la corteza terrestre. Entre el viernes y el sábado, una de estas rocas viajeras hará acto de presencia en nuestra órbita y pasará lo suficientemente cerca de la Tierra como para que sea un evento histórico. La NASA (que todavía sigue con la estupidez egocéntrica y arcaica de medir las cosas con millas) preparó una animación con explicación en inglés sobre el Asteroide DA14 y a continuación la podrás ver.
Datos del sobrevuelo
El asteroide 2012 DA14 fue descubierto en 2012 por el Observatorio Astronómico de La Sagra, en España, pasará entre el viernes y el sábado 15/16 de febrero de 2013 a unos 34.100 km de nuestra posición en la grilla espacial, atravesando el anillo de geosincronización y sin entrar en la zona de los satélites artificiales. Tomando en cuenta el borde más cercano y no el núcleo, la piedra gigantesca rozará nuestro planeta a 27.700 km.
Siguiendo con la metáfora inicial, hay que darle mérito a quien lanzó la roca, pues la circunferencia de la Tierra es de 40.067 kilómetros, algo ridículamente pequeño para las medidas que existen en el Universo. Así que errarle por tan poco no está tan mal. Volviendo a la seriedad, este será el objeto extraterrestre que ha pasado más cerca, descontando, obviamente, a los meteoritos que han atravesado nuestra atmósfera para extinguir lagartos terribles o para aplastar árboles rusos.
El tamaño del asteroide es de 45 metros de diámetro (medio campo de fútbol) y su peso es de 130.000 toneladas, una masa impresionante que, aun colisionando, no podría crear un túnel Beijing-Madrid en cuestión de segundos. Aun así serían 2.4 megatones de energía liberándose abruptamente, lo que es bastante menor que los 30 megatones registrados por el último cometa de consideración (80 metros de diámetro, según hipótesis) que chocó contra nuestro planeta y dio origen al Evento de Tunguska, donde el 30 de junio de 1908, en Rusia, 2.150 kilómetros cuadrados de área despoblada quedaron sin un árbol en pie y a 600 km de distancia la gente fue empujada al suelo por la fuerza del impacto.
Esta vez hemos tenido suerte y, si vives en Asia o en Australia y sabes a dónde mirar y tienes los elementos adecuados, tal vez puedas ver al Asteroide DA14 diciéndonos “esta vez se salvaron, terrícolas”.
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