La NASA ha presentado en público su nuevo sistema de lanzamientos espaciales. Denominado Space Launch System (SLS), tendrá como misión transportar astronautas a los asteroides y a Marte. La agencia espera efectuar el primer lanzamiento de prueba en algún momento del año 2017 y realizar el primer vuelo tripulado en 2021. Se invertirán unos 18.000 millones de dólares estadounidenses y se aprovecharán muchas de las tecnologías desarrolladas hace treinta años para los recientemente jubilados transbordadores espaciales. Si todo sale como los administradores de la NASA han comunicado, uno de estos cohetes podría viajar a un asteroide cercano en 2025 y llegar a Marte en 2030. ¿Será posible?

Nuevo sistema de lanzamiento espacial (NASA)
Nuevo sistema de lanzamiento espacial (NASA)

La NASA hizo público el proyecto Space Launch System (SLS), un cohete lanzador que sustituirá a los transbordadores espaciales que fueron retirados el pasado mes de Julio. Con SLS la NASA busca disponer dentro de unos 20 años de un vehículo capaz de realizar un vuelo tripulado a Marte.

Los detalles del nuevo lanzador fueron presentados en una rueda de prensa encabezada por el jefe de la agencia espacial estadounidense Charles Bolden, y para muchos representa una vuelta al sistema utilizado para llevar al hombre a la Luna a finales de los años 60. Se abandona definitivamente el uso de naves reutilizables como los desguazados transbordadores espaciales y se regresa al más seguro paradigma del “cohete grande y poderoso” capaz de llevar varias toneladas de carga útil al espacio. El mismo Bolden se ha referido al SLS como una “versión moderna del Saturn V” que impulsó las cápsulas Apolo, aunque con la capacidad suficiente para transportar astronautas “hasta lugares a los que no se ha ido nunca”.

Entre esos lugares se encuentran Marte y varios asteroides cercanos.

Características del nuevo lanzador

A pesar de que el nuevo sistema puede verse como un paso atrás, en la NASA creen que será más sólido y potente, evitará accidentes y permitirá, a la larga, ahorrar dinero. En ese aspecto, y seguramente con el ojo puesto en lo que cuesta diseñar un cohete así desde la nada, la agencia espera utilizar muchas de las tecnologías desarrolladas desde 1980 para los transbordadores. Por ejemplo, el depósito central del SLS medirá los mismos 8,4 metros de ancho que el tanque naranja que todos hemos visto en la panza del transbordador. Utilizará también motores RS-25D/E, pero en lugar de tres tendrá hasta cinco. La parte superior utilizará el motor J-2X, que la NASA está desarrollando desde hace bastante tiempo. Pero aunque utilice muchas “tecnologías recicladas”, SLS demorará unos 5 o 6 años antes de poder realizar su primer vuelo.

El sistema Space Launch System tiene como objetivo llevar al vehículo Orion a nuevos destinos en el espacio profundo. Orion puede llevar carga y astronautas, por lo que podría también utilizarse para abastecer a la Estación Espacial Internacional y renovar sus tripulaciones, al menos si todavía es operativa en el momento en que SLS esté operativo.

Un calendario ambicioso

La NASA estima que el primer vuelo de prueba (no tripulado) tendrá lugar en la segunda mitad del 2017, y que recién en 2021 se realicen las primeras pruebas con astronautas a bordo. Si todo esto sale bien, en 2025 se podría realizar una primera misión tripulada rumbo a un asteroide más o menos cercano a la Tierra. Superada esa prueba, cerca del año 2030 podría enviarse una misión tripulada a Marte. Son muchos supuestos, y sabemos que los cronogramas de las agencias espaciales suelen extenderse bastante más de lo previsto, por lo que seguramente, si dependiésemos solamente del SLS, no pisaremos Marte antes de 2040.

La dimensión política del SLS

La NASA busca instalar la idea de que un proyecto como este servirá a los EE. UU. como fuente de empleos, algo que mantiene en vilo a más de cuatro dirigentes políticos de ese país. De hecho, el propio Bolden asegura que “este sistema de lanzamiento creará nuevos puestos de trabajo de calidad”, buscando que el dinero necesario para SLS aparezca. “Este proyecto asegurará el liderazgo de EEUU en el espacio y servirá de inspiración para millones de personas en todo el mundo”, agrega Bolden.

Quizás esté en lo cierto, pero no hay que olvidar que en el plazo previsto para el desarrollo de esta tecnología pueden pasar muchas cosas. Aunque el jefe de la agencia espacial repita que “el presidente Barack Obama nos propuso el reto de ser audaces y tener grandes sueños,” es posible que otra potencia haya logrado la supremacía en el espacio antes de que la NASA disponga de un sistema de lanzamiento operativo. De hecho, ha sido el mismo Obama quién canceló no hace mucho el programa Constelación, que debía llevar nuevamente astronautas a la Luna en el año 2020.

La NASA mantiene una página oficial del proyecto: SLS en la web de la NASA.