Son muchos los que creen que debes saber música para poder hacerla, pero esa idea pierde fuerza cuando probamos herramientas que permiten experimentar al momento, creando bucles, combinando sonidos, cometiendo errores y, a menudo, quedando satisfechos con el resultado. Una de esas herramientas es Song Maker, el nuevo experimento de Google que se suma al popular Chrome Music Lab.
Nuestro artículo original sobre el Chrome Music Lab se remonta a su lanzamiento, en marzo de 2016. Desde entonces, este laboratorio musical no ha dejado de sumar recursos para que cualquier usuario, sin importar dónde esté o qué dispositivo tenga, pueda iniciarse en la creación de música. Aunque su oferta no está a la altura de herramientas más avanzadas, uno de sus objetivos es (en cierto modo) democratizar el acceso a la creación de música y suavizar la curva de aprendizaje. La última novedad es el secuenciador Song Maker.
Instrumentos y ritmos para todos
En Song Maker encontramos cinco instrumentos principales: marimba, piano, cuerdas, viento y sintetizador. El ritmo puede ser electrónico, en bloques, estilo conga o como una batería tradicional. Además, admite la conexión de un teclado MIDI o la entrada de audio por micrófono. Las opciones avanzadas requieren algo de conocimiento previo, pero la facilidad de uso de la interfaz compensa cualquier carencia.
Cuando la canción está terminada, pulsamos Save y Song Maker genera un código URL que podemos compartir en cualquier parte.
Sin cuentas ni dependencias
Song Maker no exige cuenta de usuario, no tiene dependencias externas y ni siquiera hace falta usar Google Chrome: (funciona de maravillas en Firefox). En el futuro sería interesante que Google permitiera descargar las canciones en WAV o MP3 para poder llevarlas a un editor de audio tradicional y combinarlas con otros proyectos, pero por ahora es un gran primer paso.