Con los años, algunos juegos quedan en nuestra memoria por haber marcado una época. Pero son pocos los casos en los que el juego recordado es un clon de otro menos popular. Ese es el caso de Supaplex, una creación de dos estudiantes suizos en 1991, que lo desarrollaron inspirándose en Boulder Dash para Commodore 64, pero a la vez agregaron muchos más elementos que lo hacían un título muy diferente.
Por lo general, los juegos que logran ser originales son recordados a lo largo de los años y los muchos clones que le siguen se dejan a un lado. A menos, claro, que logre perfeccionar la visión original. Similar es el caso de Supaplex, que alcanzó el puesto de clásico cuando fue lanzado para MS DOS en 1991 y hoy es recordado por muchos, incluso por encima del juego que lo inspiró, Boulder Dash para Commodore 64.
Un clon con personalidad propia
En el Boulder Dash original, el objetivo era comer diamantes mientras evitabas las rocas que caían cuando movías el terreno cercano. Supaplex por otro lado, tomaba otro camino. Toda la acción ocurría dentro de una computadora y el personaje principal era una naranja mecánica llamada Murphy, cuyo objetivo era comer una cantidad determinada de infotrones para pasar al próximo nivel. Pero como había infotrones, también había todo tipo de objetos que producían distintos efectos y le daban un aspecto más estratégico que Boulder Dash.
Por ejemplo, los enemigos más comunes eran los snik snaks, tijeras que te perseguían a lo largo del mapa y la única manera de deshacerse de ellos era dejándoles caer zonks sobre ellos. En este caso, los zonks eran las rocas del Boulder Dash, que caían siempre que movías alguno de los objetos que lo rodeaban. Había una buena variedad de enemigos además de los snik snaks, como los bugs y los electrones, pero la mayoría funcionaban de la misma manera.
Otra de las grandes diferencias entre este y el original era que los objetos no se movían de cuadro en cuadro, sino que tenían una animación fluida, lo que permitía llevar a cabo ciertos trucos que en el original eran imposibles. Y hasta en algunos niveles nuevos, creados por la comunidad, es necesario aprovecharse de esas ventajas para pasarlos. Pero si hay algo en lo que todos podemos estar de acuerdo, es que Supaplex es un juego muy complejo, que llegando a los últimos niveles no perdona ningún error.
A todo esto se sumaban aún más elementos estratégicos. Por ejemplo, todos los disquetes eran explosivos, pero dependiendo de su color funcionaban de distintas maneras. Por ejemplo, los naranjas explotaban presionando la barra espaciadora, algo que por momentos se parecía mucho al clásico Bomberman. Pero el disquete amarillo era diferente, porque además de recolectarse, podía moverse y hasta permitía colocar varios disquetes amarillos que explotaban en rápida sucesión.
En verdad Supaplex tenía muchos detalles a su favor. Para empezar, era tecnológicamente superior al original. Los controles eran mejores, no tenía un límite de tiempo por nivel y, lo que se considera el detalle más importante, el desafío estaba en cómo resolver los niveles, en vez de tener que ser rápido de reflejos. Y uno de los detalles más sorprendentes era que, a pesar de tener todas estas ventajas, no fue desarrollado por profesionales, sino por dos estudiantes suizos, fanáticos de Boulder Dash.
Los creadores: dos estudiantes fanáticos
Michael Stopp y Philip Jespersen fueron los creadores de Supaplex por puro fanatismo. Durante la época de la Commodore 64 lo jugaban sin parar, pero cuando se conocieron en la universidad y programaban con la Amiga, ya no podían jugarlo. Es por eso que decidieron crear una versión propia, que se terminaría convirtiendo en el juego que hoy conocemos. En 1988 comenzaron a desarrollarlo bajo el nombre “Think!”. Philip Jespersen se encargó de la programación, por ende, Michael Stopp debía diseñar los niveles. Decidieron que tendría 111 niveles, pero que a la vez tendría que entrar en un disco Floppy.
Una vez terminado, se les ocurrió la idea de comerciarlo y tuvieron la fortuna de que la distribuidora Digital Integration vio mucho potencial en el clon, de modo que les compró la licencia. Sin embargo, se vieron obligados a cambiarle el nombre por problemas de derechos. De esta manera, Supaplex, probablemente uno de los mejores clones en la historia de la industria, salió a la venta.
Sigue siendo sorprendente que el juego haya sido desarrollado por dos estudiantes, pero claramente eran dos personas muy talentosas, porque no solo lograron perfeccionar una fórmula de videojuego, a fuerza de puro fanatismo, sino que crearon el mejor de esos juegos hasta la fecha. Mientras que muchos clones lo intentaron sin alcanzar la misma calidad, Supaplex sigue siendo hasta hoy un juego estratégico que te obliga a tomar decisiones en muy poco tiempo.
Todavía se puede jugar hoy
Hoy no solo puedes disfrutar del juego de forma gratuita, sino que también existen varias versiones del mismo, como SpeedFix, una de las más populares, creada por Maarten Egmond y Herman Perk. Además de agregar opciones como poder controlar la velocidad, corrige una cantidad importante de bugs y también incluye varios niveles nuevos, muchos de los cuales pueden descargarse para Supaplex. Si quieres descargar más niveles creados por la comunidad, puedes ingresar aquí.
Este es nuestro pequeño homenaje a un juego que ha pasado la prueba del tiempo y, afortunadamente, hoy puede jugarse libremente. Los creadores lo han declarado freeware, de modo que puede conseguirse legalmente en cualquier sitio y hasta tiene una comunidad que soporta el juego y sigue creando nuevos niveles, tan inteligentes como los originales, para seguir disfrutando del juego con contenido nuevo. Si quieres probarlo por ti mismo, puedes descargarlo aquí sin la necesidad de instalarlo.
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