El balón oficial de la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006 tiene nombre: Teamgeist, que en alemán significa “Espíritu de Equipo”. Fabricado por la empresa Adidas, el público del mundo entero ha visto el nuevo esférico durante el Sorteo final de Leipzig. Si bien desde 1970 Adidas es el diseñador oficial del balón de la Copa Mundial de la FIFA, con este balón se ha querido marcar un “antes” y “después”.
Adidas ha aplicado en su fabricación una tecnología fascinante. El balón presenta una configuración totalmente innovadora, con 14 paneles. Según el fabricante, esta característica logra una superficie exterior completamente lisa y esférica, y la precisión, tanto en el disparo como en el control del balón, mejora de forma notable.
Una historia milenaria
En todas las culturas, en todos los continentes y en todos los tiempos, la pelota ha estado presente en los juegos y deportes. Sin embargo, fue el fútbol el que la llevó a ser un objeto casi mágico.
Según relatan diferentes historiadores, al parecer la pelota de cuero fue inventada por los chinos, en el siglo IV antes de Cristo. Surgió cuando uno de los cinco grandes gobernantes de China en la antigüedad, Fu-Hi, que de hecho era un apasionado inventor, dio forma a varias raíces duras hasta formar una masa esférica que recubrió con pedazos de cuero crudo.
Afortunadamente para los pies de los chinos, lo primero que se hizo con ella fue jugar a pasarla de mano en mano. No se la utilizó en campeonatos; más bien se usaba para practicar un juego que servía para el entrenamiento de las tropas.
Más tarde, cuando corría la Edad Media, el juego de la pelota era practicado por muchos caballeros, entre ellos Ricardo Corazón de León, quien llegó a proponer al caudillo musulmán Saladino que solucionaran sus cuestiones sobre la propiedad de Jerusalén con un partido de pelota. La tecnología de la época permitía transformar una vejiga de vaca en un balón, con una forma a mitad de camino entre una pelota de rugby y una de fútbol.
En todo el mundo se utilizaron pelotas de diferentes tipos para juegos. Los hindúes, los persas y los egipcios las utilizaban para jugar a una especie de balonmano. Al llegar a Grecia, se la comenzó a llamar “esfaira” (esfera). Los romanos la conocieron con el nombre de “pila”, que con el tiempo se transformaría en “pilotta”, de donde ha evolucionado su denominación actual.
Por esta época el balón comenzó a mejorar su construcción. A mediados del siglo XIX su cierre se hizo hermético para contener el aire en el interior; antes, la pelota se inflaba a pulmón. Poco después, un artesano de Inglaterra creó la pelota de cuero dividida en gajos, cosida a mano y con el ya famoso “tiento” (una tira delgada de cuero sin curtir que se usa para atar y hacer pasadores, trenzas, etc.), con un lugar destinado al inflado.
En Córdoba, Argentina, en 1931, Luis Polo, Antonio Tosolini y Juan Valbonesi idearon la pelota de fútbol sin tiento: el secreto consistía en una cámara interior adosada a la superficie de cuero, dotada de una válvula que impedía el escape de aire una vez inflada mediante un pico. El 9 de septiembre de 1936 se utilizó por primera vez en un partido de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino). Se llamó la Superball.
Más o menos en la misma época, en Europa se experimentaba con balones de plástico. El 26 de enero de 1953, la comisión de la FIFA decidió realizar ensayos con un balón de material plástico.
Desde hace 36 años la FIFA mantiene una política de rotación y transformación del balón que emplea en cada Mundial, persiguiendo dos objetivos muy especiales: generar muchos goles y brindar un mejor espectáculo.
Sus medidas se han modificado muy poco desde 1872, y aún se mantiene una circunferencia que varía entre los 68,5 y 71 centímetros. En cuanto a su peso, los procesos de manufactura actuales han permitido un balón más liviano, rápido y manejable para los delanteros, en detrimento de los arqueros, que aseguran que para ellos será lo contrario.
El nuevo invento que se estrenará en los estadios alemanes supera de lejos al Telstar, que fue la locura en 1970, año en el que sirvió para que Pelé hiciera su último gol en los mundiales.
La evolución del balón en los Mundiales
Desde el primer Mundial, el balón utilizado en sus partidos ha sido un exponente de la tecnología existente en cada época, y cada cuatro años se ha ido presentando un modelo nuevo, que hace parecer obsoleto a su anterior. En los primeros años las innovaciones no eran muy grandes, pero a partir de los 70, con el Telstar de Adidas en México 1970 y Alemania 1974, se comenzó una carrera que termina con el Teamgeist que se usará en Alemania 2006.
Así como tenían sus especificaciones especiales y fueron un furor en su estreno, esos balones del ayer fueron el punto de partida del Teamgeist.
- Adidas ha desarrollado balones desde México (1970), donde se estrenó el balón Telstar de cuero. Su diseño llamó la atención porque tenía pentágonos negros. Debutó a la par de las transmisiones por televisión.
- En Alemania (1974) se empleó el balón Telstar, cuya diferencia con el primero fue el color blanco que cubrió toda la pelota, diseñada en honor al Mundial de Chile de 1962. El único cambio del Telstar fue el paso de dorado a negro del logo.
- En 1978 (Argentina), el balón de moda fue el Tango, también realizado en cuero, con 32 piezas individuales en su superficie y sin principio ni fin. Era un balón más impermeable y liviano que los anteriores.
- Para el Mundial de España, en 1982, se estrenó el “Tango-España”, igual al de Argentina, aunque su cuero presentó una costura impermeable que impedía que el balón aumentara de peso en caso de lluvia. Con algunas versiones que presentaban ligeras variaciones, para ser utilizadas en pisos duros o con iluminación artificial, sus colores eran el blanco, anaranjado y amarillo.
- En México 86 se utilizó el Azteca, el primer balón completamente sintético. Su diseño tenía un mural azteca en los cascos que lo conformaban y era cosido a mano, lo que garantizaba la resistencia, la forma estable y la impermeabilidad. También existieron el Azteca Puebla y el Azteca Acapulco. Fue el primer balón sintético de los Mundiales y permitió una gran resistencia a la humedad.
- Italia (1990) fue la cuna del Etrusco, un balón igual que el del Mundial anterior, solo con cambios en su diseño, que incluía un león etrusco tricéfalo en los cascos. Contaba con impermeabilización total, gracias a una capa interna de espuma de poliuretano.
- Para el Mundial de Estados Unidos, en 1994, llegó el turno del Questra, el primer balón de espuma de poliuretano y diseñado con estrellas estilizadas en los cascos. Tuvo cinco materiales diferentes. Heredero de la tecnología espacial estadounidense, fue el primer balón en usar una capa de espuma blanca de polietileno.
- En Francia, ya en 1998, se presentó el Tricolore, una pelota con capa de espuma sintética y colorida. Sus fortalezas fueron la compresión, el rebote, la velocidad y la poca dureza, además de ser estable y durable. Se identificó por el gallo, el tren de velocidad y la turbina en su diseño. Fue el primer balón de competencia tricolor y su capa de espuma sintética aumentó la durabilidad y la recuperación.
- Por último, en el Mundial de Corea-Japón, en 2002, el Fevernova fue el balón oficial del primer Mundial coorganizado de la historia.
Diseño y tecnología del Teamgeist
Lo primero que destaca es su fabuloso diseño esférico. Esto, que parece una obviedad, no es tan sencillo de conseguir, dado que un balón está construido a base de una gran cantidad de partes encastradas y pegadas entre sí, y sometido a presiones muy dispares con cada puntapié. En el caso del Teamgeist se ha utilizado una configuración absolutamente innovadora de 14 paneles (frente a los 32 utilizados anteriormente), por lo cual la superficie exterior es completamente lisa y esférica, y la precisión, tanto en el disparo como en el control del balón, experimenta una notable mejoría.
Esto implica que el balón no se desvía hacia cualquier lado y va justo donde el jugador quiere que vaya. Tanto en los pases como en el control del balón y en los disparos, la pelota sigue la dirección apropiada. Solo los balones completamente esféricos con superficie lisa presentan un vuelo constante y fiable.
Los colores del nuevo balón son discretos: blanco y negro, que reflejan los colores de la selección alemana, anfitriona de la Copa Mundial de la FIFA 2006. También aparecen unas hélices negras sobre fondo blanco, rodeadas por una línea dorada, en referencia al trofeo de oro de la Copa Mundial. Se puede decir que tiene los colores clásicos, que recuerdan momentos históricos del fútbol, pero al mismo tiempo incorpora la tecnología moderna, de manera que incluye elementos del futuro y del pasado.
Adidas quería hacerlo inteligente, con microchips internos de 15 milímetros que les avisaran a los árbitros, a través de un reloj de pulsera especial, si la pelota traspasaba totalmente la línea de gol. La FIFA, a través de su presidente, Joseph Blatter, anunció que "aún no es el momento indicado para dar este otro gran paso".
Adidas encargó la fabricación de esta pelota de fútbol al fabricante de balones japonés Molten, cuya principal factoría se encuentra en Tailandia.
Según Adidas, la palabra alemana Teamgeist engloba todos los valores del fútbol, ya que el espíritu de equipo es probablemente la cualidad más importante que debe poseer cualquier conjunto para poder presentarle algún día el trofeo a su afición.
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