La preventa del nuevo techo solar de Tesla ha comenzado con una ligera demora (el plan original era arrancar en abril), pero la expectativa es tan alta que los interesados apenas lo han notado. Las promesas son varias, pero hay dos que destacan: Tesla asegura que en un hogar medio será más barato instalar un techo solar que uno tradicional, y además ofrece una garantía de por vida para sus tejas.
Tesla no se detiene. Coches eléctricos asequibles, proyectos solares en islas remotas, instalaciones de baterías, fábricas gigantescas... Hace poco hablamos de su avance sobre Ford y GM en valor de mercado, y aunque todavía debe entregar el Model 3, el monstruo de Elon Musk no se queda sin aire, sino todo lo contrario. ¿Qué sigue en su lista? Nada menos que el techo solar, presentado oficialmente al público en octubre del año pasado junto a la versión 2 del módulo Powerwall. Ya entonces Musk había sugerido que el coste de instalación sería inferior al de un techo convencional, y con la apertura de su preventa tenemos cifras algo más concretas.
El techo solar de Tesla ya tiene precio
El coste final dependerá del diseño de cada casa y de los incentivos o subsidios locales, pero Tesla asigna un promedio de 24,5 dólares por pie cuadrado de techo tradicional (263,71 dólares el m2) frente a 21,85 dólares del techo solar (235,19 dólares por m2). En sus cálculos incluye los materiales, un módulo Powerwall 2, la instalación y el retiro del techo anterior, pero no los gastos extraordinarios (impuestos, permisos, actualizaciones de la estructura, etc.). Lo interesante es que el techo no está equipado en su totalidad con celdas solares. De hecho, esos 21,85 dólares salen con una cobertura del 35 por ciento, aunque en la mayoría de los casos Musk cree que será del 40 por ciento.
Básicamente, la idea de Tesla es que si se incluyen los créditos federales y el precio de la energía generada, los usuarios ganarán dinero por cambiar sus techos en un plazo de 30 años. Eso nos lleva al tema de la garantía: Tesla ofrece lo que llama «garantía infinita» para sus tejas, equivalente al tiempo de vida de la casa. Por supuesto, toda esta teoría se aplica solo al mercado estadounidense. Los clientes que viven en ese país serán los primeros en recibir los techos (disponibles en diseño pulido o texturado), mientras que el resto del mundo deberá esperar a 2018 y hacer sus propias cuentas.