Las opciones de memorias USB seguras son escasas y la mayoría apunta al entorno empresarial. Pero la seguridad no es solo cosa de oficinas. Toshiba ha puesto a la venta un nuevo pendrive pensado para hogares y negocios, con cifrado AES de 256 bits por hardware y un mini-teclado para introducir un número PIN.
Quien considere que un pendrive es un medio seguro de almacenamiento debería reconsiderarlo. Recuperar información borrada es tan fácil como en un disco duro, y por lo general no cuentan con ningún método activo de protección. Al fin y al cabo, una capa extra de seguridad va en contra de la facilidad de uso que se espera de este accesorio. Aun así, existen soluciones que pueden cifrar el contenido o crear particiones ocultas, dos métodos muy interesantes para mantener los datos lejos de miradas indiscretas. El problema es que ambos métodos suelen ser algo artesanales, y el usuario debe encargarse de administrarlos. En realidad, pocos usuarios aceptan esa responsabilidad; el resto prefiere soluciones de fábrica, robustas y sencillas.
Características del nuevo pendrive
El nuevo pendrive de Toshiba ofrece una capacidad de 4 a 32 gigabytes, utiliza interfaz USB 2.0 (27 MB/s de lectura y 24 MB/s de escritura en el mejor de los casos), carcasa de aluminio y resistencia a líquidos. Pero lo más interesante no son esas especificaciones. Incluye cifrado AES de 256 bits por hardware y un pequeño teclado para registrar un número PIN. Según el texto oficial, el PIN se introduce antes de conectar el pendrive a un puerto USB, y una batería recargable de litio ayuda a retener la configuración. Si alguien introduce un código incorrecto diez veces, el sistema hará que la información almacenada sea imposible de recuperar.
Toshiba ofrece tres años de garantía sobre el pendrive. En cuanto al precio, el modelo de cuatro gigabytes se vende con una oferta especial de 60 dólares, mientras que la opción de 32 GB cuesta 180 dólares. Los descuentos solo estarán disponibles hasta mañana, así que cualquier interesado debería darse prisa. Algunos pensarán que el teclado integrado es una exageración, pero ya lo hemos dicho antes: en materia de seguridad informática, la paranoia funciona.