El 1 de octubre de 2026, la revista Science publicó un estudio que informó de entrelazamiento cuántico, a temperatura ambiente, entre el movimiento del centro de masa de una nanoesfera levitada y un modo óptico propagante. El resultado relaciona el movimiento mecánico de la esfera con un campo electromagnético.
Qué informa el estudio
El trabajo describe el entrelazamiento entre el movimiento del centro de masa de una nanoesfera —el movimiento global del objeto— y un modo óptico propagante, es decir, una forma de luz que se desplaza. El estudio sitúa el experimento a temperatura ambiente y señala que el entrelazamiento se mantuvo robusto en un amplio intervalo de parámetros.
Qué significa entrelazar movimiento y luz
En mecánica cuántica, dos sistemas entrelazados no se describen por separado: sus propiedades presentan correlaciones que forman parte de un mismo estado cuántico. En este caso, el estudio relaciona el movimiento de la nanoesfera con el campo óptico. No se trata de que ambos sistemas tengan que moverse como un solo objeto, sino de una conexión cuántica entre sus propiedades.
Cómo identificaron las correlaciones
El estudio empleó detección heterodina para reconstruir las correlaciones optomecánicas, es decir, las relaciones entre el movimiento mecánico de la nanoesfera y el campo óptico. Después, informó de una violación de los límites de separabilidad: el umbral que las correlaciones de un estado separable no pueden superar. Ese resultado es el criterio que el trabajo presenta para identificar el entrelazamiento entre el movimiento mecánico y el modo óptico propagante.
Aplicaciones posibles, todavía futuras
El estudio señala la comunicación cuántica de variables continuas y las pruebas de física cuántica macroscópica como posibles aplicaciones. El resumen editorial también menciona la sensórica cuántica. Son vías que el trabajo plantea a partir del resultado, no capacidades operativas descritas por el estudio.