La Armada de Estados Unidos ha puesto a punto una nueva forma de arma electromagnética que dispara balas a una velocidad de casi 9.000 kilómetros por hora. Basada en un sistema de propulsión que emplea la electricidad en lugar de otro combustible, no solo es mortalmente efectiva, sino que resulta más económica que cualquier otra.
Del videojuego a la realidad
El término “railgun” para designar un arma se hizo popular a partir de varios videojuegos de los denominados First Person Shooters (FPS). Este tipo de armas se basan en la interacción de los metales ferrosos y los campos magnéticos generados por una corriente de gran intensidad que atraviesa un conductor con forma de espiras.
Un proyectil veloz y de bajo costo
La Armada de Estados Unidos ha llevado este concepto al límite con un prototipo capaz de lanzar “misiles” de hojalata a una velocidad de 8.900 kilómetros por hora. Se cree que el sistema definitivo podría impulsar los proyectiles hasta 21.000 kilómetros por hora, convirtiéndolos en un ariete capaz de perforar el más duro de los blindajes.
Una de las particularidades de este tipo de proyectil es su bajo costo. Si dejamos de lado la montaña de dinero que seguramente debe costar el “cañón” en sí mismo, cada proyectil cuesta prácticamente nada, porque no es necesario poner a bordo del misil ningún sistema de propulsión que, indefectiblemente, será destruido junto con el proyectil. En un railgun, todo el sistema encargado de impulsar la bala permanece fijo y se reutiliza las veces que sea necesario.
Casi imposible de derribar
Cada disparo necesita 10 millones de Joules de energía, que se entregan al sistema que genera el campo magnético encargado de acelerar el proyectil. El sistema de guiado permite hacer blancos sobre objetivos de 5 metros de ancho ubicados a unas 200 millas náuticas. Como no lleva un motor caliente a bordo que pueda ser utilizado como blanco, es muy difícil utilizar otro misil para derribarlos.
Se estima que podría convertirse en un arma estándar para las naves de la Armada allá por 2020 o 2025.
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