Un reportaje publicado el 4 de octubre de 2026 describió vídeos de guerra generados con inteligencia artificial en America’s Honor y Warfare NextGen, dos cuentas de Facebook. Las escenas de ataques contra Irán eran representaciones ficticias: no documentaban ataques reales.

Qué publicaban las dos cuentas

America’s Honor difundía vídeos militares que incluían la imagen ficticia de un soldado estadounidense. Según el reportaje, la cuenta empezó a publicar en julio de 2026 y tenía cientos de publicaciones; algunas acumulaban desde unos pocos miles hasta cientos de miles de visualizaciones.

Warfare NextGen publicaba clips generados con IA que representaban aviones estadounidenses atacando infraestructuras iraníes, en especial presas. Algunos llevaban ubicaciones y marcas de tiempo falsas, según el mismo reportaje.

Cuenta de FacebookSeguidores atribuidos en el reportaje del 4 de octubre de 2026Vídeos descritos
America’s HonorMás de 113.000Escenas militares ficticias, incluida la de un soldado estadounidense
Warfare NextGen100.000Aviones estadounidenses que parecían atacar infraestructuras iraníes, especialmente presas

Tres formas de distorsionar imágenes de guerra

Un estudio de monitoreo sobre contenidos relacionados con el conflicto en Oriente Próximo analizó una muestra del 28 de febrero al 6 de marzo de 2026. Identificó tres mecanismos: volver a difundir imágenes antiguas como si fueran actuales, presentar contenido sintético como real y atribuir a un lugar imágenes grabadas en otro.

El estudio describió también un vídeo de TikTok que se presentó falsamente como un ataque iraní contra una base estadounidense en Yibuti. Según el informe, las imágenes correspondían a una explosión en Port Sudan ocurrida en mayo de 2025, y el vídeo se había compartido más de 1.700 veces.

Ver otra versión no confirma un ataque

El reportaje recogió reacciones distintas a uno de los vídeos ficticios de un bombardeo de una presa: una persona negó que el ataque hubiera ocurrido, aunque aprobó la idea, mientras que otra consideró que una perspectiva diferente podía hacer que el vídeo pareciera real. Ver un supuesto ataque desde otro ángulo no constituye, por sí solo, una confirmación independiente.