El 16 de septiembre de 2026, una cámara de Flock Safety retirada físicamente de una carretera dejó al descubierto parte de su almacenamiento local: vídeos, imágenes, registros y una clave de cifrado que, según el análisis del dispositivo, permitió desbloquear contenido multimedia guardado en él. El caso afecta a una cámara concreta y a sus datos locales; no demuestra que la plataforma centralizada en la nube de Flock Safety fuera vulnerada.

La diferencia no es un matiz menor. Una cosa es acceder físicamente al equipo instalado en la calle y otra, muy distinta, entrar en los servidores que concentran los datos de la plataforma. Flock Safety sostiene que su infraestructura en la nube nunca ha sido comprometida y que ningún dato de clientes fue extraído mediante un ataque contra ese servicio.

Qué reveló la cámara recuperada

El colectivo stegan0gram afirmó haber retirado la cámara y copiado buena parte de su almacenamiento. El dispositivo ejecutaba Android y contenía particiones locales llamadas “vendor” y “media”, descritas como no cifradas. En “media” apareció una clave que desbloqueó vídeos e imágenes almacenados en la cámara, aunque una parte importante del almacenamiento más sensible siguió cifrada y no pudo abrirse.

La cámara incluía unas 20 aplicaciones desarrolladas por Flock Safety para tareas como detectar movimiento, capturar imágenes, clasificar objetos, subir archivos y recibir actualizaciones remotas. Su funcionamiento combinaba ráfagas rápidas de fotografías con clips de vídeo breves:

Característica observadaResultado reportadoAlcance o condición
Sistema operativo localAndroidCámara analizada
Particiones mencionadas“vendor” y “media”Descritas como no cifradas
Imágenes por vehículoUnas 28 de mediaUn vehículo que pasaba ante la cámara; algunos generaron más de 100
Clips de vídeo27.321 archivos MP4Generalmente de 1 a 2 segundos, 1.024 × 768 píxeles y sin audio
Categorías detectadasPersonas, vehículos, matrículas y bicicletasTambién aparecieron gráficos como adhesivos y marcos de concesionario
Errores de almacenamientoMás de 27.000 mensajes “no queda espacio en el dispositivo”Registros recuperados
Mensajes de estadoMás de 12.000 avisos “Who’s a good boy?!”Registros recuperados

La cámara parecía seleccionar, recortar y transmitir las imágenes. La lectura de matrículas y la identificación de la marca, el modelo y el color del vehículo parecían producirse en los servidores de Flock Safety, no directamente en el equipo instalado junto a la carretera.

Una cámara llegó a generar 1,6 millones de imágenes

Los registros recuperados cubrían unos 21 días de actividad repartidos en varios periodos. En esas ventanas, la cámara fotografió aproximadamente 50.200 vehículos y generó cerca de 1,6 millones de imágenes. Un día típico registró alrededor de 3.300 detecciones de vehículos y el máximo documentado fue de 4.454.

Esas cifras describen una sola instalación, con su tráfico y su posición concretos. No son un total de toda la red de Flock Safety ni permiten calcular cuántas imágenes producen otras cámaras. La ráfaga de unas 28 fotografías por vehículo también ayuda a entender por qué el volumen crece tan deprisa: el sistema no guardaba necesariamente una sola imagen por coche, sino varias exposiciones para cubrir la matrícula y el entorno.

Detectar personas no equivale a reconocer rostros

El software de la cámara identificaba categorías de objetos que incluían personas, vehículos, matrículas y bicicletas. Al probar los modelos extraídos con los clips recuperados, aparecieron personas en 11 de 27.321 vídeos; los 11 casos correspondían a motoristas. La orientación descendente de la cámara sobre la carretera formaba parte de las condiciones de esa observación.

Eso no es lo mismo que el reconocimiento facial. El análisis del dispositivo no encontró indicios de que esa función estuviera activada o se utilizara en la cámara examinada. Que un sistema clasifique la presencia de una persona no significa que identifique su rostro.

El detector también confundía en ocasiones otros gráficos con matrículas. Entre los ejemplos figuraron adhesivos de parachoques, marcos de concesionario y un parche con la bandera estadounidense en una bolsa lateral de una motocicleta. Esas detecciones ilustran el comportamiento de clasificación visual del sistema, no una capacidad de reconocimiento facial.

Qué significa la separación entre cámara y nube

La extracción física puso el foco en un límite de seguridad muy concreto: el equipo instalado en la calle conservaba contenido recuperable y una clave asociada a ese almacenamiento. La respuesta de Flock Safety se refiere a otro límite: la empresa afirma que su plataforma en la nube no ha sido comprometida y que no se accedió a datos de clientes mediante una brecha de ese servicio.

Ambas afirmaciones pueden coexistir porque hablan de partes distintas del sistema. La posición de Flock Safety no elimina el hecho de que se recuperaran datos del almacenamiento local de una cámara retirada, del mismo modo que ese acceso local no demuestra por sí solo una intrusión en la base de datos centralizada.

Flock Safety calificó de ilegal la retirada y manipulación no autorizadas de una cámara y afirmó que no disponía de información suficiente para valorar las afirmaciones técnicas del colectivo. La empresa también señala que cuenta con una política pública para recibir avisos de vulnerabilidades.

Un problema que ya había recibido atención técnica

En junio de 2025, Jon “GainSec” Gaines publicó una investigación sobre el acceso de nivel raíz a un lector automático de matrículas Flock Safety Falcon Sparrow mediante acceso físico al dispositivo. Ese antecedente ayuda a situar el caso, pero no convierte automáticamente el comportamiento de una cámara en una propiedad de todos los modelos o instalaciones de Flock Safety.

La consecuencia práctica es clara: en una red de vigilancia, proteger la nube no basta si el hardware desplegado también conserva imágenes, claves y registros que pueden recuperarse al obtener acceso físico. La seguridad de la plataforma y la seguridad de cada dispositivo instalado son problemas relacionados, pero no intercambiables.