No son pocos los que intentan competir con Google Chrome, pero la ironía es que la mayoría de los proyectos recurren al código de Chromium, la misma base del navegador al que quieren derrotar. Comodo Dragon, Opera, Vivaldi y SRWare Iron son algunos de los ejemplos más conocidos, y ahora se suma UR Browser, un desarrollo de la compañía AdaptiveBee, con sede en París. ¿Qué ofrece UR Browser de diferente? Una interfaz personalizada, mayor facilidad para obtener contenido multimedia y un administrador de descargas especial.
Todos estamos de acuerdo en que hay mucho para corregir sobre Google Chrome, especialmente en lo que se refiere a consumo de RAM, administración de descargas, configuración de proxy (en Windows sigue utilizando el menú del sistema operativo) y parámetros de privacidad. Este último punto tal vez sea el más delicado para algunos usuarios, que mantienen su foco de resistencia a través de Firefox, o haciendo una apuesta por Chromium, al que debemos tomar con pinzas, ya que no es código estable y sus actualizaciones son manuales. En el mercado hay un amplio número de alternativas basadas en Chromium, y aunque comparten la misma esencia de Chrome, eso no impide que traten de ofrecer algo nuevo. Así es como llegamos a UR Browser.
¿Qué ofrece UR Browser?
En parte, UR Browser nos recuerda a lo que fue el viejo Opera en su momento: un navegador que, en vez de apelar a extensiones (no se preocupen, UR Browser es compatible con ellas), incorpora varios componentes adicionales. Lo primero que coloca sobre la mesa es un alto nivel de personalización. Sean temas, iconos o fondos de pantalla, el usuario puede cambiar estos elementos a gusto. Después están los «Estados de Ánimo», que modifican el navegador según el momento del día o lo que queramos hacer en él. La pantalla principal viene cargada con una serie de widgets que presentan información sobre el clima, noticias generales, deportes y accesos directos a los principales servicios de chat. También ofrece una sección dedicada a juegos gratuitos, y desde un ángulo más técnico, un administrador de descargas más avanzado que el de Chrome (y que, dicho sea de paso, es horrible).
Demasiada carga para el sistema
La teoría detrás de UR Browser es muy interesante, y reconocemos la intención de lanzar algo «diferente» al mercado, pero en la práctica se queda corto. Todos los elementos extra que presenta el navegador se traducen en procesos adicionales que consumen docenas de megabytes. Tanto Chrome como su fuente open source Chromium ya sufren problemas de memoria por diseño, y la visión de UR Browser vuelve a dicha situación aún más complicada. A esto debemos sumar la posibilidad de que UR Browser haga sugerencias publicitarias para financiarse (se pueden desactivar). Si bien entendemos la necesidad, no creo que un navegador sea la mejor opción. UR Browser se encuentra en fase beta, e imagino que recibirá varias optimizaciones en el futuro; sin embargo, hay que ser pacientes. Tiene trabajo por delante.