Los videojuegos suelen funcionar como entretenimiento y como una vía para desprenderse del estrés acumulado durante el día, pero cuando la profesionalidad, la sobrevaloración de la reputación o el sentimiento de derrota los convierten en generadores de ira, estrés, inconformidad, sensación de inferioridad y otros síntomas, las cosas se ponen serias. Para combatir esa ira, unos investigadores crearon un dispositivo y un juego llamado Rage Control para controlar la ira de los videojugadores mediante un sistema que sancionaba a cada jugador que perdía la calma con una pérdida temporal de puntería.

Usan un videojuego para controlar la ira de los jugadores
Usan un videojuego para controlar la ira de los jugadores

El lado oscuro de las partidas online

Como asiduo jugador de FPS con algunos torneos LAN y online encima (ninguno ganado :(), la experiencia que he acumulado sobre las psicologías de los jugadores con los que me encuentro es amplia y contiene una variedad considerable de ítems a investigar. Uno de los más conocidos por casi cualquier usuario que se enfrente a una sesión de FPS (o RTS, ARPG, MMORPG o lo que sea) online es que la gente tiende a enfadarse o indisponerse de formas desproporcionadas. El tema es anecdótico y casi gracioso en la mayoría de los casos (desde el punto de vista de otros videojugadores), pero cuando los ataques de ira se originan en alguien que psicológicamente está más expuesto a la patología o es violento o agresivo, las cosas pueden salirse bastante de control.

Así funciona Rage Control

El juego, bautizado Rage Control y desarrollado en el Hospital Infantil de Boston, controla la frecuencia cardíaca a través del dedo del usuario y, según los datos recogidos, logra que el gamer pierda “habilidad” si su corazón se acelera demasiado (¿te recuerda a la Naranja Mecánica?). Es decir, cada vez que un jugador pierde la calma o se sobreexcita en relación con lo que pasa en el juego, el sistema modifica la puntería del personaje del jugador y hace que al usuario le cueste apuntar y hacer puntos matando o hiriendo a los contrincantes. Lo que se descubrió es que luego de cinco sesiones y dos grupos etarios estudiados, los jugadores que sabían que si perdían la calma su puntería sufriría un degradado, consiguieron mejores puntaciones que los que no lo sabían porque conseguían controlarse un poco más.

los jugadores que sabían que si perdían la calma su puntería sufriría un degradado, consiguieron mejores puntaciones que los que no lo sabían porque conseguían controlarse un poco más.

Juguetes anti ira para los más pequeños

El proyecto de los juguetes anti ira forma parte de una intensa labor de los investigadores de los hospitales infantiles y departamentos de pediatría, que intentan que tanto los adolescentes que usan Rage Control como los más pequeñitos tengan formas de controlar la ira cuando juegan. Por eso, para estos últimos están planeando juguetes, como un auto de carreras que se detiene cuando el niño se sobreexcita demasiado o un juego de bloques que se vuelve inestable cuando el niño presenta signos vitales fuera de la media.

Todo esto está inscrito en el estudio constante sobre las conexiones entre los centros de control ejecutivo y los centros emocionales del cerebro, que son débiles en las personas con problemas de ira.

Fuente: