Desde hace tiempo, Windows incluye una función que permite convertir una carpeta remota en una unidad virtual, para facilitar el acceso sin tener que recorrer toda la estructura de la red en cada ocasión. Ese mismo efecto también puede lograrse con carpetas locales mediante el comando “subst”, que todavía existe en los Windows actuales. Claro que no todos los usuarios están dispuestos a sumergirse en la consola de comandos para utilizar subst, y en esos casos existen alternativas más sencillas, como vDrive.
Qué es el mapeado de unidades
El “mapeado de unidades” es una función específica dentro de Windows (y OS/2) que en general no es requerida por el usuario común. Aquellos ordenadores que están conectados a través de una red LAN pueden compartir carpetas de varias formas, pero con el mapeado de unidades, un ordenador puede convertir una carpeta remota en una unidad virtual. La historia nos indica que el mapeado de unidades no es exclusivo para carpetas remotas, ya que el comando subst existe desde la época del DOS, y se puede obtener el mismo efecto con una carpeta local. Básicamente, el mapeado de unidades tiene como mayor virtud una mayor capacidad de organización para el usuario, ya que es posible configurar una unidad virtual en un programa para que trabaje allí y sólo allí, sin estar arrojando y generando archivos a través de todo el disco (quienes mantengan un estricto control sobre los archivos temporales, saben de qué hablo).
vDrive, la alternativa gráfica
Honestamente, utilizar el comando subst es muy sencillo, pero la consola del sistema puede ser intimidante para aquellos que no tienen ni una pizca de DOS encima. En ese caso, existen alternativas gráficas que pueden trabajar desde el interior de Windows sin mayores complicaciones. vDrive es una de esas alternativas. Una vez instalado, sólo debes ir a la carpeta que deseas convertir en unidad virtual, un clic con el botón secundario hará aparecer la opción “Map Virtual Drive” en el menú contextual. Allí podrás escoger la letra de unidad, la etiqueta con la que deseas identificarla, y hasta el icono que la represente. También existe la posibilidad de crear un mapeado permanente, o simplemente temporal, que desaparecerá apenas reinicies el sistema.
Los cambios son inmediatos, y no hemos visto límites para crear unidades virtuales salvo obviamente la cantidad de letras de unidad que haya disponibles en el sistema. El único punto negativo que hemos encontrado en vDrive es que aún no ofrece compatibilidad con sistemas operativos de 64 bits, aunque eso depende exclusivamente de qué tan rápido pueda su desarrollador entregar dicho soporte. Existen muchos usos potenciales para el mapeo de unidades, especialmente entre usuarios que virtualizan software o que lidian con imágenes ISO y/o de disquetes. Aquellos viejos jinetes del subst tal vez prefieran seguir sus andanzas en la consola de sistema, pero si no has mapeado unidades antes, vDrive te ahorrará muchos problemas.
Descarga vDrive: