Ting-Wei “Willy” Sun se declaró culpable el 8 de octubre de cuatro cargos en un tribunal federal de Manhattan. Los cargos incluyen conspiraciones para vulnerar los controles de exportación de Estados Unidos, introducir mercancías de contrabando desde el país y defraudar al Gobierno estadounidense, además de obstrucción a la justicia.

Qué alegaba la acusación sobre los servidores de IA

Los fiscales situaron en unos 2.500 millones de dólares el valor de la tecnología de IA estadounidense que, según la acusación, se pretendía desviar a China. La cifra es una estimación de la presunta trama, no un valor establecido por una sentencia.

La acusación formal identificó las GPU Nvidia B200, H100 y H200, y los servidores que las incorporaban, como productos sujetos a restricciones de exportación. También atribuyó a Sun la ayuda para preparar servidores señuelo en diciembre de 2025 y declaraciones falsas a un funcionario del Departamento de Comercio durante una inspección.

El vínculo con Super Micro Computer

Sun era contratista vinculado a Super Micro Computer. La acusación también incluía a Yih-Shyan “Wally” Liaw, cofundador de la empresa, y a Ruei-Tsang “Steven” Chang, responsable de ventas en su oficina de Taiwán.

Super Micro Computer afirmó que no figuraba como acusada en la acusación formal. En marzo de 2026, la compañía sostuvo que las conductas atribuidas a esas personas contravenían sus políticas y controles de cumplimiento y dijo que cooperaba con la investigación. También había afirmado que el caso no afectaba a sus operaciones. A comienzos de 2026, la empresa despidió a Sun y rompió sus vínculos con los otros acusados.