Menu
in

Google Earth: ¿Cómo se obtienen sus imágenes?

No todo lo que vemos allí es satelital

Google Earth. Diez años entre nosotros. El globo terráqueo virtual más completo que hayamos visto. Sus imágenes satelitales son impresionantes, y es muy fácil perderse en regiones remotas que probablemente no sabíamos ni que existían. Ahora, el contenido en Google Earth no es exclusivo de los satélites. El componente 3D en las imágenes requiere soluciones un poco más tradicionales si se quiere, y uno de los desafíos principales que sus responsables deben enfrentar no es técnico, sino meteorológico.

Google Earth es sin lugar a dudas uno de los recursos más importantes que Mountain View ofrece al público. Lo único que se necesita es una conexión a Internet estable y un navegador compatible (léase Google Chrome), pero eso es apenas el primer paso. Sus propios ingenieros lo describen de este modo: Google Maps te ayuda a alcanzar un destino, y Google Earth te ayuda a perderte. La gran pregunta es cómo obtiene y procesa Google su contenido. Hablar de «imágenes satelitales unidas por algoritmos» es sencillamente injusto. Si quieres saber todos los detalles, debes ver este vídeo de Nat and Friends:

Concedido, los satélites hacen la mayoría del trabajo pesado, pero los resultados en 3D dependen de imágenes obtenidas con aviones. En otras palabras, imagina a una avioneta equipada con cinco cámaras, volando en zigzag. El reconocimiento visual detecta características idénticas en las fotos, y al ser combinadas con datos GPS es posible calcular un mapa de profundidad, dando lugar a la reconstrucción 3D y la aplicación de texturas. Las imágenes son editadas de diferentes maneras, con correcciones de luz y color, e incluso la eliminación de ciertos objetos (coches, por ejemplo).

Aún así, la magia de la edición no siempre puede contrarrestar al poder de la naturaleza. Si el clima no ayuda, los vuelos deben ser demorados o divididos en varios días, cosa que sucedió al momento de capturar imágenes sobre Londres. Al momento de actualizar, la menor frecuencia se registra en grandes ciudades, con intervalos inferiores a doce meses, y esto se traduce en el excelente mapa evolutivo que Google nos enseña a través de Timelapse.

Escrito por Lisandro Pardo

Leave a Reply