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La sonda Dawn llega al asteroide Vesta

Por el Sistema Solar deambulan millones de asteroides. Sus tamaños varían desde el de una canica al de una luna pequeña, y a pesar de que describen órbitas de todo tipo, una buena parte de ellos se encuentran entre las de Marte y Júpiter. Vesta, que con un diámetro de 530 kilómetros es el segundo objeto más masivo del cinturón de asteroides, está a punto de recibir la visita de la sonda robótica Dawn. Se espera que sus instrumentos revelen detalles inéditos de lo que se considera una de las superficies más antiguas del Sistema Solar, incuso aportando pistas sobre el pasado y futuro de nuestro sistema planetario.

La sonda espacial Dawn (“Amanecer”, en español) de la NASA ha comenzado a enviar fotografías del asteroide Vesta. Se trata del segundo en tamaño -tiene unos 530 kilómetros de diámetro- y se encuentra dentro de lo que denominamos “cinturón principal”, entre Marte y Júpiter. De hecho, el robot de la agencia espacial estadounidense se ha convertido en la primera sonda humana en colocarse en órbita alrededor de un objeto del cinturón de asteroides. Se colocó en esa trayectoria sin problemas, a unos 169 mil kilómetros sobre su superficie, luego de viajar durante más de tres años y medio. Llegó a destino el viernes 15 de julio a las 22:00 horas (Hora del Pacífico, o 01:00 del 16 de julio según la Hora del Este).

Los astrónomos, que ya tenían imágenes de este gigantesco trozo de roca obtenidas mediante diferentes telescopios terrestres y espaciales a lo largo de dos siglos, están muy excitados con esta misión. Como es lógico, desde la Tierra no se pueden obtener imágenes lo suficientemente buenas como para apreciar detalles de la superficie de Vesta, algo que Dawn podrá hacer sin problemas. “Estamos comenzando con el análisis de la que podría ser la superficie primordial más vieja que aún se conserva en el sistema solar“, dice Christopher Russell, el investigador principal del proyecto Dawn. Russell, de la Universidad de California (Los Ángeles), explica que “la zona del espacio en la que se encuentra Vesta ha sido ignorada durante demasiado tiempo. Las imágenes que hemos recibido hasta el momento revelan que el asteroide posee una superficie compleja, que parece haber conservado algunos de los primeros eventos que tuvieron lugar en la historia de Vesta y que ha registrado los impactos que sufrió durante eones.

Por otra parte, se supone que la existencia de Vesta (y su campo gravitatorio) causa una buena parte de los meteoritos que se precipitan sobre nuestro planeta. En este momento, la sonda espacial se encuentra a más de 180 millones de kilómetros de la Tierra. Realizó ese viaje utilizando muy poco combustible, gracias a su sistema de propulsión. Con una superficie cercana a los 20 metros cuadrados, estos dispositivos convierten la energía del sol en electricidad con la que se ionizan átomos de gas xenón. Estos iones luego son expulsados por la popa de la nave proporcionando un suave empuje. A pesar de ser muy débil, este sutil empuje permite a la sonda ganar velocidad continuamente. “Con el tiempo, la nave espacial alcanza una velocidad fantásticamente alta, a la vez que consume muy poco material propulsor (solamente un kilogramo de xenón cada 4 días) a pesar de que sus motores están casi siempre activos)“, explica  dice Marc Rayman, jefe de ingeniería y director de la misión Dawn.

El viaje, con una trayectoria en espiral, cubrió unos dos mil ochocientos millones de kilómetros y la nave logró la mayor aceleración de la historia, logrando unos impresionantes 6,7 kilómetros por segundo. Se espera que Dawn comience a enviar datos científicos a la Tierra  a principios del mes de agosto, pero las primeras fotografías ya se encuentran en poder de la NASA. “Es muy emocionante que podamos brindar a la humanidad las primeras vistas detalladas de uno de los últimos mundos inexplorados del sistema solar interior“, agrega Rayman. Se espera que a lo largo de las próximas dos o tres semanas el robot complete la estabilización de su órbita, mientras busca posibles lunas alrededor de Vesta. El “tirón gravitatorio” que ejerce el asteroide sobre la masa conocida de Dawn nos permitirá estimar con gran precisión la masa de Vesta. Y dentro de un año el robot continuará su viaje hasta el planeta enano Ceres, destino que alzará en febrero del año 2015.

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Escrito por Ariel Palazzesi

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